Hace unos días Marta estaba revisando documentación de Ducksboard, y volvía a insistir por enésima vez en lo mismo:

Deberías quitar de tu “bio” lo de “Dropped out of Computer Science, a Bach. in Business Administration and an MBA”.

Los motivos son imaginables: “quien lo lea va a creer que no tienes constancia, que eres incapaz de acabar todo lo que empiezas”. Cada vez que escucho algo así sonrío interiormente, y pienso que gracias a este humilde blog queda demostrado lo contrario. En video incluso. Quizá no acabase el MBA, pero me saqué un Máster en Supervivencia hasta conseguir hacer algo rentable de una visión. Falta de constancia dicen. Ya.

Pensaba en ello estos días, dado que en unas horas nos adentraremos en esa parte llamada “trough of sorrow”. El gráfico muestra lo que Paul Graham viene a llamar “The Process” o “The Startup Curve”. El eje de abscisas es tiempo, y el de ordenadas tanto puede ser visibilidad como ánimos.

trough_of_sorrow

En nada acabará el periodo de prueba para miles de nuestros usuarios, y en los próximos días nos dedicaremos a apagar servidores, comprobar que el ratio de conversión va a ser más realista (ergo peor) que el planteado, reunirnos para hacer un listado de errores y propuestas de mejora por prioridad… Por suerte sabemos que este negocio, igual que cualquier otro, va de picar piedra todos los días. Y que hay que luchar sin cuartel por cada cliente de 20 euros… Se hace raro que tener esto claro marque una ventaja competitiva.

Los sentimientos de este proceso los explicaba muy bien Jason Cohen hace unos días:

What was going on during those first six months? Was the future bright and shiny even when there was no impressive customer curve? When half the customers were just personal favors called in and new signups didn’t happen daily?

Or was it barely-controlled chaos, not able to sleep at 2:43am for worry about how to make payroll in seven months or whether the numbers would look good enough by next spring to raise another round? Unsure which products to double-down on and which to kill, and worried the wrong choice would tank the entire company? Staying bright and cheery on the outside for the press, customers, and even employees but with Damocles’ Sword hanging overhead?

En esas nos adentramos. A sacarnos otro máster en supervivencia. Ojalá sean sólo 6 meses.

Don’t write a social app. Don’t make it free. Don’t ever plan to get funding. Don’t give away shares in your business to anyone. Don’t feel compelled to take on a co-founder or partner. Don’t use bleeding edge tech for your business. Don’t bother with incubators. Don’t surround yourself with other entrepreneurs all day long. Don’t think you need constant input from advisors or mentors. Do your own thing, be an individual, create real value. Find a problem that you yourself have and that you would be prepared to pay for and don’t accidentally persuade yourself that you have a fictitious problem – find a real one that no one else is solving that that is costing you money until it is solved.

By mmaunder

Hace unos días, la buena gente que organiza IniciadorGalicia tuvo a bien enviarme esta camiseta:

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Supongo que hay frases por las que uno pasa a la posteridad 😉

Recuerdo que hace muuuucho tiempo, cuando Abiquo no era Abiquo sino una empresa que desarrollaba “un middleware y un framework para facilitar la computación grid”, un día quedé para comer con un empresario majo que había montado una empresa distribuida la mar de interesante y sin inversión. Socios de I+D en Corea, socios de fabricación en India y socios comerciales en USA. Recordad: sin inversión. A media comida, tras comentarle mis “fantásticos” planes de dominación mundial que pasaban por dedicar todos los recursos posibles a desarrollo (y mañana $_DEITY dirá), me hizo una pregunta que recordaré toda la vida:

  • ¿A cuántos posibles clientes has ido a visitar hoy?
  • Errr… Uhmmm…. A ninguno
  • Pues acabas de perder un día

Seré honesto: en aquel momento no le hice puto caso. “Que sí, que vender es importante. Que sí, que nos pondremos a ello algún día (y como estamos bendecidos por la mano de $_DEITY venderemos mucho sin esfuerzo, y todos seremos felices en el mundo de las gominolas, y con los beneficios nos compraremos un unicornio de verdad, y le montaremos un establo en las oficinas que abriremos en SiliconValley, y que además serán mucho más chuliguays que el Googleplex)”. Son cosas que uno piensa cuando es joven, o gilipollas (o ambas a la vez en mi caso). Creo que a la tercera vez que nos quedamos sin dinero (y obviamente por ello forzados a hacer un aterrizaje de emergencia) empecé a creer que aquel buen hombre tenía razón. Y a recordar sus palabras, algo que desde entonces hago todos los días.

Digo esto, porque en mis horas de ayuda a la comunidad (bajar a la cafetería de debajo del patoplex a asesorar a emprendedores) estoy notando una tendencia rara (sino perversa): nadie me pregunta por la estrategia comercial. Y no porque sea un experto en esa parte (que no lo soy), sino porque parece secundaria. Multitud de preguntas sobre levantar rondas megamillonarias, sobre la ofi de SiliconValley (en la que cuenta la leyenda se organizan partidos de fútbol7 en el pasillo :D), sobre montar un equipo de gestores internacional, sobre organizar asistencia esponsorizada a eventos, sobre contratar una agencia de PR… Pero (casi) nadie sobre ventas, go-to-market, contratos con partners para integraciones… Nada. Rien. Nothing.

En todo esto hay una parte interna que entiendo perfectamente (por algo la viví): el pánico escénico de salir a vender, la procastinación al no ser una tarea agradable, el “todavía es pronto porque nos faltan estas features impresincidbles”… Pero chicos, hay que superarlo. Es parte imprescindible del proceso de jubilarse en Bariloche. A ver que lo repito: vender es I-M-P-R-E-S-C-I-N-D-I-B-L-E.

Sé que es complicado: la oficina es un lugar seguro y controlable, hay una ola de techcrunchismo que intenta hacer creer que vale más una portada que mil euros de ingresos, están saliendo asesores de debajo de las piedras sin mucha idea (ingenuos los buenos y perfectos malnacidos los malos), demasiadas subvenciones (para alargar la agonía) al alcance de la mano… pero a pesar de todo esto, uno ha de tener claro que el éxito pasa principalmente por la facturación. Ya… a mí también se me hace raro que la idea de vender suponga ir a contracorriente en el sector. Pero repito: es I-M-P-R-E-S-C-I-N-D-I-B-L-E.

Así que poneos a vender de una puta vez. Y quien diga lo contrario es un miserable 😉

Pues eso. Busquen las diferencias entre estas imágenes: la de arriba es un nuevo diseño lanzado hoy por nuestro principal competidor (y líder del mercado) y la de abajo os sonará de algo 😉

 

 

copiones

Lo gracioso de todo esto, es que el fondo con textura de madera lo habíamos desechado hace tiempo… pero con las prisas del lanzamiento acabó en algunos screenshots (y además Illustrator es demasiado complicado y me resultaba imposible quitar esa imagen de fondo :D)

Lecciones aprendidas hoy:

  • Que te copie el líder sin que hayas lanzado tu producto es MUY buena señal
  • Lo malo de fusilar a otros, es que lo haces sin participar en sus reflexiones… y como en el caso de hoy, acabas copiando sus desechos
  • Alguna gente es cutre de cojones

Pues eso. Sigamos a lo nuestro, que sopla el viento de cara 🙂

Supongo que la mayor parte de los habituales os habréis enterado ya, pero he de anunciar que el miércoles pasado lanzamos Ducksboard 🙂

Hemos abierto la inscripción para conseguir beta-testers antes del lanzamiento. Así que si hay alguien interesado puede dejar su e-mail para que le avisemos. Además, si no os interese ser betatesters, podéis probar una pequeña parte de la tecnología que hemos desarrollado para permitir alertas en tiempo real: si hacéis un tweet mencionando a @ducksboard aparecerá al momento en la página (ya… y de paso colaboráis viralmente con nuestro éxito 🙂

El proceso de lanzamiento lo ha relatado Aitor en el blog. Aún así, no hay palabras para describir aquella tarde. Los resultados han superado en varias magnitudes nuestras previsiones más optimistas.

¿Qué os parece?

Entre los múltiples titulares que me dediqué a soltar ayer en Iniciador, uno de los mejor recibidos fue la regla del 10-20-40 que pensamos aplicar en Few Ducks.

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Una regla muy sencilla:

Ser 10, cobrando como si fuésemos 20, y produciendo como si fuésemos 40

Hay mucha inspiración de 37 signals en algo así 😀 Aunque realmente es el tipo de empresa que queremos construir. Vamos a verlo en detalle:

  • Ser 10: No aspiramos a ser muchos (de ahí lo de “few”). Supongo que la principal ventaja de ser un equipo pequeño es que es más sencillo mantener una cultura fuerte. Además, siendo pocos, cualquier incorporación probablemente no suponga un rendimiento marginal decreciente. Y tenemos el miedo de que, inevitablemente, cuando creces en plantilla, creces en cargos intermedios que se dedican a controlar información, jugar a bloquear por mantener el poder y politiquear al lado de la cafetera. Así que seremos pocos, o mejor dicho: los justos. No sé si 10 exactamente, pero nos moveremos por esa magnitud.
  • Cobrar como 20: Aparte de ser felices, otra meta en nuestra vida es llegar tranquilos a final de mes. Y si vamos a ser pocos, tendremos que ser productivos, por lo que necesitaremos integrar en nuestro equipo a cracks (que obviamente cobran por encima de la media). Así que esperamos que nuestro coste_medio/empleado sea bastante superior al habitual. Además, para los puestos de desarrollo, tenemos la norma interna de no pagar nunca menos de 35-40k/año: en vez de contratar junior para realizar tareas sencillas, creemos que es mejor contratar seniors para que automaticen esas tareas.
  • Producir como 40: Porque sin este punto, todo lo anterior es implanteable. Si algo tenemos ahora es una obsesión enfermiza por la ejecución y por medir continuamente resultados (alguien dijo dashboard?). Así que el gran reto es mantener esta cultura y potenciarla al máximo. Si conseguimos los 2 puntos anteriores, este debiera salir por sí solo.

Ya… llegar a tener un modelo así funcionando es hacer la cuadratura del círculo… pero en conseguirlo va nuestro éxito. ¿Cómo lo veis?

Hoy es 7 de marzo. A algunos no les dirá mucho esta fecha, pero en mi lista de efemérides hoy ocurren dos cosas importantes: Aitor entra en el aburrido y poco selecto club de los 30añeros (jódete :D), y hoy hace diez años que cambié Java por el Excel… Así que en tan señalada fecha rememoremos la historia del día en que cambió mi futuro para acabar siendo eso que llaman empresario. (more…)

Me avisaba Jesús hace un rato de que hoy es el cumpleaños del Chino Cudeiro. Información útil que ha sacado de feisbuk, supongo. Hoy le dedicaremos este post… por visionario 😀

Pongámonos en antecedentes… año 2007, sótano sin ventanas, burn-rate de 1500 euros y desarrollo de middleware/framework para grid computing. Cuando no teníamos nada, y empezábamos a creer que nunca lo llegaríamos a tener. Por aquel entonces, el trío Jesús/Xavi/Helena decidió invertir en nosotros… y por su experiencia, opinaban que tener un “equipo internacional” nos facilitaría el camino a la inversión.

Esto del equipo internacional, si se me permite, es un trauma bastante común en Cataluña. No hay funcionario político que revise bisnesplanes que no te hable de las ventajas de “atraer talento”. Igual alguien debiera explicarles algún día que se puede potenciar el interno. No sé… ahora estoy con un polaco y un andorrano y no noto nada espcial 😉

A lo que íbamos… que teníamos que fichar a un extranjero pronto. Además, hacía poco que habíamos ido a montar un show a Nauta(otro día post sobre eso, recordádmelo), y coincidían en lo del perfil internacional. Conociéndolos con el tiempo, creo que fue su forma polite de decirnos: traed a alguien que tenga puta idea de convertir en negocio esas frikadas de las que habláis 😀

Así que nos fuimos a Cambridge con la caña de pescar, y entre muchos frikis startuperos conocimos a uno que pronto se hizo famoso en Bcn: el Holandés Errante. Un tío majo, cuya carta de introducción fue meterse delante mío una caja de botellines de Heineken en 2 horas y luego varias pastillas de cafeína. Con advisors así, para qué necesita uno enemigos.

Mr Flying Dutchman tenía un amigo en Singapur que estaba haciendo consultoría Grid y deseando trabajar en Barcelona. Entendamos trabajar en Barcelona como “hacer algo durante el día y de noche escaparse a los baretos del puerto a pescar guiris”. Aunque esto lo descubrimos más tarde. Justamente el día en que el Chino Cudeiro se fue al aeropuerto, cogió un avión, llegó a BCN, bajó a nuestro zulo, y nos dijo que quería trabajar para nosotros. Ojipláticos nos quedamos. Alguien con “talento exterior” cruzaba el mundo, se lo financiaba, y venía a trabajar gratis para nosotros. Gran tipo. Ojalá hubiese más como él 🙂

Lo tuvimos varios días a base de excels y powerpoints. En algún punto me debí arrepentir, y lo envíamos de vuelta a Singapur. “Vuelve, sigue con tu trabajo, colabora con nosotros en lo que puedas, y si vendes algo, te llevas una buena comisión”. Le costó decidirse… supongo que hacerse VIP en la terraza del FOC ha de frenar algunas decisiones. Durante una temporada seguimos manteniendo el contacto (y recibiendo más xls y ppts). Y tal como vino, desapareció. Por nuestra parte, mantuvimos su foto, background y cargo de “International Strategic Advisor for Asia” en nuestras presentaciones durante una larga temporada. Atraer talento exterior lo llaman.

Así que hoy, en el día de su cumpleaños, alcen sus copas y brinden por el Chino Cudeiro. Por él y por todos los que existen en el mundo. Capaces de cruzarlo sin esperar nada a cambio, e insuflando esperanza en los pobres startuperos que van dando bandazos. Grandes tipos 🙂

Salud.

PD: Sobre el spammer ruso que huyó con nuestras libras esterlinas y el alquiler de la oficina en que se fundó Xen, otro día hablamos 😀

Hoy toca anunciar contra qué nos vamos a dar cabezazos en los próximos meses. Echadle un vistazo a este ppt, que es el que presenté en el último Primer Viernes:

Uno no había comentado públicamente su idea por pudor. A veces las ideas mutan, a veces son desestimadas… y bastante llena está la blogosfera de bocachanclas que dedican más tiempo a anunciar planes que a enseñar resultados.

¿Por qué un dashboard? Pues por multitud de motivos:

  • Es una aplicación que siempre he necesitado. Y no encuentro mejor forma de crear un producto que ser el principal usuario del mismo.
  • Nos permite crear una empresa que podemos gestionar nosotros (y contratar gente afín que no utiliza corbata)
  • Satisface nuestro ego pudiendo conseguir portadas en HackerNews hablando de todas las tecnologías que utilizamos 😛
  • Es sencillo de explicar (vamos, que no te pasas años evangelizando… someone said cloud?)
  • Siendo SaaS, tomamos decisiones en base a números (se acabó la sensación de saltar al vacío continuamente)
  • No debiéramos tardar mucho en ser “ramen profitable” ni demasiado en llegar a “break-even”
  • Y nos gusta tanto la idea, que le echamos horas sin mirar el reloj 🙂

Así que a lanzarse.

No sabemos si seremos empresa de un único producto, o iremos sacando varios a lo 37Signals. El tiempo lo dirá. De momento, sigamos divirtiéndonos 🙂

PD: Que sí. Que la semana pasada salió en TechCrunch un competidor que hace lo mismo, y que viene de YCombinator, y que Index y Dave McClure le han inyectado una pastuki. Bla bla bla estáis muertos bla bla bla. Sólo puedo decir: busque, compare, y si encuentra algo mejor… cómprelo. Creo que si tenéis la necesidad de una aplicación así y probáis el suyo, no tardaréis nada en mudaros al nuestro en cuanto esté disponible. Y por otro lado: la competencia valida que existe un mercado. Así que es muy buena señal.

PD2: Obviando este comentario, todos las demás son más que bienvenidos 🙂

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