El dospuntocerismo agoniza
Hace muchos años, allá cuando existía un grupo de investigacion que fue el germén de cierta empresa, un organismo público estaba interesado en promocionar el turismo de una zona utilizando tecnologías distribuidas. La base era acceder a una web, que todos los miembros de viaje se registrasen, y se les organizase un viaje optimizado con diferentes actividades en base a calendario, presupuestos e intereses.
Recuerdo que un miembro del equipo me comentó la idea de montar algo más sencillo: "Imagina algo como Lanetro. Pero con críticas creadas por usuarios. Y tú tienes tu grupo de amigos, y recibes recomendaciones en base a los gustos de ellos. Mira lo que pasa cada vez que salimos a cenar: nos pasamos media hora en la salida del metro discutiendo de a donde vamos. Con algo así, se nos podría recomendar un restaurante que satisfaciese al máximo número posible".
Recuerdo mi respuesta: "¿Cuántos frikazos te crees que al volver a casa, van a perder el tiempo escribiendo una crítica de un restarante en vete a saber donde?".
Nunca he acabado de entender esto del dospuntocerismo. Tampoco he sido nunca un gurú (cómo podéis ver :D). Pero David cree (y siempre se adelanta al futuro) que el tema se acaba.
Algo dentro de mí se reconforta ;-)
Limosna
Estamos pasando unos días con mi primo. Parece mentira que nos criásemos juntos: él es un socialdemócrata orgulloso de su trabajo de funcionario (cobra más que yo por 23 horas de trabajo a la semana) y yo... yo soy un liberal con muchas deudas intentando levantar una empresa :-D
Saliendo de bares por Logroño se nos ha acercado un mendigo pidiendo limosna. Lo ha hecho con educación, y se ha llevado todas mis monedas del bolsillo trasero derecho... y ninguna de las suyas. Tras esto ha empezado la siguiente conversación:
- Se las he dado porque como empresario, sé que algún día puedo perderlo todo, y si me viese en su situación me gustaría que me echasen un cable. En cambio tú, ya tienes garantizado por ley que nunca te ocurrira eso.
- No te preocupes, si es que te ocurre, allí estará el estado del bienestar para ocuparse de tí.
- ¿¡¿Del mismo modo en que se está ocupando de él?!?
Llego a casa y me encuentro con este post de David. Llevo años intentando comprender por qué se mantiene un sistema que ha demostrado su ineficacia en sobradas ocasiones... La socialdemocracia proteccionista apesta, pero lamentablemente no lo hace a muerto. Todavía.
Levanta una ronda en USA, o no la levantes
Ahora que parece que estoy legitimado para hablar de según que temas, vamos a aprovecharlo.
Ángel reflexiona sobre la financiación en start-ups. Y aquí van mis 5 céntimos.
Jamás, nunca, never, jamais, niemals... vamos, neverdenever os pongáis como primera opción levantar una ronda en Europa. Pero ni hartos de jumilla. Ni de puta casualidad. Nunca.
Os lo cuento tal y como me lo contó un emprendedor, que acababa de reunir 5M$ en la primera ronda.
Los inversores europeos son mediocres y te hunden en su mediocridad. Aquí el primer mes te dan palmaditas en la espalda hablando de lo mucho que les cuesta encontrar empresas de I+D con un plan de negocio sólido basado en las ventajas competitivas. A los pocos meses te empiezan a plantear que "sería conveniente" ir implantando lo que haces en algún cliente, "más que nada para validar" que lo que haces se ajusta a lo que demanda el mercado. Antes de un año habrán matado tu roadmap para vivir con la tranquilidad de que facturas lo suficiente como consultor como para no ser un riesgo. Por ello, una empresa que podía haber llegado a un 10, se queda en un 4. O menos.
En USA el plantemiento es diferente. Uno llega con su prototipo, sus referencias y su bisnesplan, y le dan todo el dinero necesario para que el bisnesplan se cumpla. El dinero no es problema. Sirve para garantizar que en todo momento se pueden contratar todos los servicios y profesionales necesarios para obtener un resultado excelente. Así que la orden es clara: estad 2 años trabajando intensivamente en ofrecer el mejor producto del mercado, e id gastando todo lo que consideréis necesario en pablic releixons. El mercado es grande, y si el producto es bueno, arrasaremos.
Viendo este planteamiento, es sencillo adivinar quien gana y quien pierde. Por tanto, es sencillo saber desde que casilla quieres empezar la partida.
Así me lo contaron, y así lo transmito.
Si alguno se está preguntando "¿y por qué vosotros no...?", hay mil respuestas. La primera sería que por entonces no sabíamos esto. Ni que te plantas a hablar con un inversor de Sand Hill Road por 700 euros. Ni que en el fondo no fuese tan complicado. Estábamos aquí. Aquí nos arruinamos 3 veces antes de recibir un euro. Y desde aquí nos ha tocado luchar.
No me puedo quejar de nuestros inversores. Doy fe de que han derrochado paciencia hasta ver resultados. Y creo que hemos tenido mucha más suerte que la media. Pero uno busca informes sobre lo que ha recibido su competencia, y le entra el miedo. Una media de 800% de financiación con respecto a nosotros. Tienen más tranquilidad para desarrollar, más dinero para explicar que hacen, más dinero para contratar gente y más mercado. La lucha es desigual, y empieza porque unos han empezado en un sitio y otros en otro. No pasa nada, David ganó a Goliat :-D
Así que si alguien quiere mi consejo es ese: desarrolla un prototipo mostrable, cuelga la máxima información posible en una web que pase por "americana", y plantea estar un mínimo de 6 meses viviendo en el valle con todos los cargos relevantes de la startup. Si no, las estadísticas corren en tu contra. Y creéme, no es nada agradable.
Que me la meneen
Ya me pasó hace unos meses y lo estoy viviendo de nuevo. El patrón premonitorio es sencillo: trackback y enorme pico de visitas. Acabas de llegar a la cola de menéame.
En ambos casos me he quedado con un regusto más que amargo. Alguno salta con un comentario tendencioso, y la turba se une en el despelleje. Siglos de reiterada experiencia avalan la habilidad que tenemos en este país para confundirnos entre multitudes y saciar la sed de sangre apuñalando entre las costillas. Nada nuevo bajo el sol.
Llego a la conclusión de que el patrón mental (suponiendo que exista) no pasa de: si es empresario, "se aprovecha", ergo, a la hoguera con él. En un caso de la comunidad opensource, y en otra de sus empleados. Ya me diréis de que. Uno se encarga de perseguir su visión, sortear piedras en el camino y salir adelante a cabezazos. Por el camino, si todo va bien satisface a mucha gente (empleados, clientes e inversores). Y no hay más historia que contar. El mercado (bien sea de trabajadores, bienes o servicios y financiación) es el que da y quita razones.
Probablemente a la tercera crearé una regla en el .htaccess que redirija a todas las visitas de meneame a un html con un único mensaje: "me la váis a menear de canto".
En todo caso, haremos exámen de conciencia. ¿Podríais opinar (de nuevo) sobre el contenido de este post?
[UPDATE]
Suerte que en esta aventura me acompaña el sentido común de Xavi.
Ética del trabajo
Siempre he creído que un curriculum debe ser sucesión de historias de las que sentirse orgulloso. "Mientras estuve ahí hice esto, y fue la leche. O mejor incluso". No sé por qué, dado que leí a Weber demasiado tarde. Suelo decir que no hago mas que recopilar historias con las que entretener a mis nietos, pero en el fondo soy consciente de que algún día, con el tiempo corriendo en contra, tocará echar la vista atrás y hacer balance. Ese día, supongo, me sentiré mejor si consigo tener las alforjas cargadas de historias interesantes que si las tengo de records al buscaminas.
Por otro lado, entiendo que la capacidad productiva conlleva una gran responsabilidad. Al estilo Peter Parker. Uno es libre cuando puede decidir con quien se toma un café o a quien le escupe en la cara. Pero también cuando decide quien quiere que se beneficie del fruto de su esfuerzo. Por ejemplo, llevo tiempo negándome a visitar a una empresa en la que los dueños son unos hijosdelagranputa. Es posible que nos compren un proyecto, pero me niego a enriquecer a según quien con nuestro trabajo... Empiezo a entender por qué se cree que esto de la ética es cosa de ricos :-D
Pensaba hoy sobre todo esto, cuando Marta (al fín) ha decidido dejar su empleo. Burocracia pura. Es un paso arriesgado (especialmente con la tormenta económica que se avecina). Pero la vida hay que vivirla. Y no conozco a nadie que siendo honesto y trabajador haya acabado mal. Alguna forma de salir adelante encontraremos.
Por cierto; si alguien la quiere contratar, puede empezar a negociar conmigo :-)
Lo urgente, lo importante… y la visión
En las empresas normales, la visión es algo que los consultores te venden en un paquete junto con la misión y los valores. Pagar por que te digan lo que vas a ser, cómo lo vas a lograr y cómo se va a sustentar es una de las mayores gilipolleces que se pueden hacer en esta vida (y lo digo yo que durante una temporada viví de cobrar por esas cosas :D).
Tras reincorporarme full-time a esta santa empresa (tras unos meses de cuerpo -poco- presente), he podido gozar de otro tipo de visión: la externa. Y es una suerte, porque si algo tiene el día a día, es que quita una perspectiva acojonante. Te vuelves a sentar en la silla, y observas. Es una sensación rara... casi como si volviese a ser el primer día en esta empresa. En cierto modo, has de mostrar por qué te "han dado" el puesto.
Y al llegar, uno ve lo típico: cosas que le encantan, cosas que comprende pero le cuesta entender... y cosas que no le gustan un carajo (que alguna hay). Desaparecer siempre es un problema, pero en este caso tiene esa ventaja: uno puede acercarse como si lo hiciese desde fuera. Así que habrá que aprovecharlo :-)
Lo primero que haremos será reunión intensiva la semana que viene. Como poco, tenemos para un día. Hay que hablar muchos temas, que se resumen en uno: visión. Un concepto extraño que se debilita al verse desbordado por tareas urgentes y/o importantes a diario. Y hay que hablar porque cada uno (de los 10 que tenemos cuenta de correo aquí) tiene una diferente. Supongo que buena parte ha sido culpa mía al instaurar el (empiezo a creer que fracasado) modelo de responsabilidad individual. La misión está clara (ofrecer la mejor plataforma multisistema de servicios distribuidos del mundo :D). Pero la visión falla. Así que tocará consensuar. Y en el peor de los casos, a un servidor le tocará decidir.
He hecho mi primer sondeo al respecto, y tal y como esperaba, el resultado es bastante heterogéneo. Como ya debéis saber, toda visión va acompañada de una estrategia para llevarla a cabo. Y cada uno cree que la suya no es la peor de todas. Es el momento de parar máquinas, y decidir entre todos una serie de cosas, porque el futuro depende de eso. Simplificando el tema, podemos escoger ingresos a corto e incertidumbre a largo, o podemos escoger levantar una segunda ronda decente y retrasar los ingresos importantes como mínimo un año. Suponiendo que realmente este tipo de cosas se puedan escoger. Y nos hemos de poner de acuerdo... que ya toca :-) Porque las estrategias para cada opción son muy diferentes... y el que no sabe dónde va, probablemente no llegará a ninguna parte. Datacenters o cacharros... he ahí el dilema.
Corto el rollo que alguno se estará aburriendo. Tengo una semana para meter varios conejos en la chistera. Ya os contaré.
El Manolito que había en mí
Era yo un criajo que no llegaba al mostrador, cuando una mañana se acercó a nuestra tienda uno de nuestros competidores preguntándonos si nos sobravan envases, dado que a ellos se les habían acabado. Recuerdo que mi padre les dio unos cuantos, y en vez de cobrarles les dijo "No os preocupéis, si necesito un favor, sé que puedo contar con vosotros".
En cuanto se fueron, el Manolito que había en mí arrancó enfurecido contra mi padre. "¿Por qué no les has dicho que no teníamos?" "¿Por qué no se los has cobrado?" "¿Por qué no les has puesto a cada uno una pegatina de nuestra empresa?" Lo de regalárselos por las buenas me parecía completamente inconcebible. Todo un atentado contra cualquier principio empresarial.

Mi padre se explicó de forma sencilla: "Ese señor también tiene un hijo de tu edad. Con lo que ganamos aquí, a tí no te falta de nada. Así que ¿por qué impedir que ellos también puedan seguir viviendo?". Durante un largo rato me estuve muriendo de vergüenza. Por egoísta. Y por cabrón.
El otro día, de casualidad, pasé por enfrente del local de aquellos competidores. La pre-crisis los ha barrido y ahora hay un pequeño supermercado regentado por unos paquistaníes. Nada nuevo bajo el sol. Por unos momentos sentí lástima al ver que ya no estaban. Sigo siendo tan tonto, o tan listo, como hace 15 años.
Innovación
En 1932 nacía, en un pequeño pueblo de Georgia, Richard Wayne Penniman. Por ese nombre difícilmente os sonará, pero estoy hablando del inimitable (y nunca mejor dicho) Little Richard.
Little Richard, tras varios años curtiéndose en grupos de gospel, consiguió firmar su primer contrato en solitario en 1951. Años más tarde, en 1955 conseguiría su primer "hit" importante: "Tutti Frutti".
Lo curioso es que su versión (la original) no fue la más vendida. En realidad lo fue una interpretada por Pat Boone, otro artista del mismo sello discográfico que era cristiano, heterosexual... y blanco. Por aquellos años de segregación racial, los sellos permitían que cantantes blancos cantasen éxitos de autores negros para venderles discos a los jóvenes WASP. A Little Richard le enfureció tanto ver que su mejor canción hasta el momento caía en las listas de éxito debido al color de su piel, que pensó un método para evitar que le volviese a suceder en el futuro: cantar muy rápido, para que fuese casi imposible copiarle.
Y así grabó "Long Tall Sally", y se convirtió en historia. Innovación + desarrollo de marca propia = éxito.
Siempre pienso en este ejemplo cuando me hablan de competencia e innovación. Hoy lo he vuelto a recordar al ver que Custo prepara acciones legales contra Desigual por imitación. Entiendo su postura y la de sus abogados, pero no me parece el camino... a no ser que lo único que busquen es una campaña de publicidad barata para advertir a los consumidores de estos trapos. Que puede ser.
Con cara de portero "goleao"
Con esa cara que se le queda a uno al ver hoy a los miembros de un organismo público disfrutar de una opípara comida y regalitos (imagino que con ocasión de "fin de curso"). Organismo que se nutre de mis canas, ojeras y desvelos nocturnos a partir del 20 de cada mes. Y de los tuyos. Organismo que no hace mucho tiró 600.000 euros a la basura, directamente, porque ellos lo valen. Porque son así de guays. Porque no respetan a nada ni a nadie. Porque no tienen ni puta idea de TI, pero a nadie le importa. Y porque conocen a gente bien colocada que firma presupuestos (tresporciento de por medio). 600.000 euros. A la basura.
Muchas veces he esperado esta crisis con ilusión. Si algo bueno tienen esta circunstancias, es que barren el mercado de mediocres. Pero me da que en este país nos vamos a saltar también este axioma. Que vamos a seguir manteniendo a infinidad de cargos públicos que no producen, sino que además malgastan. Que los principales afectados serán aquellos autónomos y pequeños empresarios que no han tenido (o no han querido tener) ninguna relación con la Administración... En este puto país, la factura siempre la pagan los honrados.
Allí quedaban comiendo, los hijosdelagranputa.
Por cierto ¿qué podrías hacer con tu proyecto si recibieses 600.000 euros a fondo perdido?
La revolución necesaria
Leo en "Cinco Días" un artículo de Bernardo Hernández con una frase digna de tatuar en la frente de muchos inversores:
El móvil poco a poco está convirtiéndose en un instrumento tecnológico útil y versátil que complementará perfectamente al ordenador; no lo remplazará pero será un complemento necesario para el acceso a la información en la era del cloud computing.
Se entiende mejor su visión sobre la tecnología en este artículo que escribió en enero, que compartimos plenamente en abiquo.
La semana pasada un periodista me pidió que definiese "cloud computing". Para mí no se queda en esta nueva ola de eficiencia económico/QoS/energética que estamos viendo a la hora de llevar a ejecutar tus servicios donde escojas. Es mucho más: es la capacidad de ejecutar servicios sobre cualquier dispositivo. Y cualquier dispositivo es exactamente eso: cualquier dispositivo.
Por ello, esperamos sacar antes de final de año nuestro primer producto: un scheduler de servicios que te asesore sobre dónde ejecutar en base a diferentes parámetros. Algo pensado para el típico cloud de ejcucion/computación intensiva. Eso sí: obviamente los servicios han de haber sido previamente adaptados a nuestra plataforma (cuya release en opensource es inminente).
Pero es sólo una fase en el camino. El hito de verdad es poder acceder a cualquier información en cualquier lugar a través de cualquier dispositivo de forma transparente. Y esa sí que es una revolución necesaria.

