Percepción

Reflexiones

Iba a escribir un post sobre la trifulca que tendremos en el próximo consejo (va a ser histórico que un CEO pida a los empleados que se pongan en huelga :D), cuando he frenado tras pensar que es posible que la imagen que damos no sea la real… o sea una bastante distorsionada.

Cuando creamos “think in blog“, la idea original era ir contando el día a día de una startup sazonado con posts sobre tecnología y entorno. El problema fue cuando el día a día era mejor callárselo: estafas de socios, problemas graves de producto, llamadas continuas del director del banco… La parte real (y triste) de una startup fue autocensurada, principalmente, porque en esos momentos lo que menos le apetece a uno es sentarse a contar al mundo que sus sueños se escapan por el desagüe.

Ahora, afortunadamente, no hay problemas (o al menos nada preocupante). Vamos a toda vela, con un producto que mejora nuestras expectativas, con un equipo cojonudo (os quiero :D), y con financiación suficiente para estar (relativamente) tranquilos una larga temporada.

Y es en estas cuando un servidor empieza a contar que no siempre se hace lo que él considera apropiado. Y no le falta razón a Jesús cuando me llama para decir “cabrón! parece que yo sea el malo de la película” :D. Y es verdad que los consejos son intensos (exceso de pasión), y que acaban tranquilamente tras repartir tareas y decidir a que bar vamos a echar una cerveza. Pero igual tal y como los resumo (de forma ligeramente tendenciosa a mi favor para ganar en lírica y dramatismo :P), parece que nos movamos con un cuchillo entre los dientes y una coraza de cota de malla, cuando en absoluto es así.

Supongo que a quien quiera conocer la vida interna de una startup, esos posts pueden parecerle interesantes. Por otro lado, a mí me sirven de desahogo :-) La duda viene, cuando uno se pregunta por la percepción que esto genera. Igual se pasa un cliente por aquí y cree que esto es una casa de putas, o igual alguien a quien hacemos una oferta de trabajo y considera que no somos lo suficientemente “profesionales”… La verdad es que acaba no sabiendo que pensar, y de todos modos, si hay que ponerle freno a ese tipo de posts para evitar males mayores, tampoco supondría un problema.

Finalmente, añadir que los contactos más interesantes que hemos tenido a nivel empresarial, han surgido de lectores del blog (este o el corporativo). Algo bueno verían (¿marca propia?) ;-)

Así que os agradecería vuestra opinión al respecto (especialmente de los que sólo nos conocen a través de este medio): ¿qué imagen doy/damos?

10 Comentarios »

A largo plazo, compensa

Reflexiones

Estaba perfilando un post, cuando me ha llegado un mail interesante. El post se iba a titular “Parálisis por análisis” y reflejaba la bronca (cariñosa, pero bronca) que me echó hace unos días Jesús al meterse de lleno en la empresa y ver que la toma de decisiones no es tan rápida cómo el consideraba que debiera ser. El ejemplo más cercano eran las discusiones por mail a la hora de escoger un logo: todo el equipo decidía cada propuesta, lo que alargó el plazo de una semana a tres. Y que con las prisas que llevamos para sacar la nueva web, no debemos perder el tiempo con minucias. Y no le falta razón: si todos nos dedicamos a discutir sobre todo, las decisiones tardan en llegar.

Pero del mismo modo, esas decisiones, aunque lentas, son más robustas: todo el equipo entiende de dónde han surgido, ha valorado pros y contras y, además, ha podido participar en la decisión.

Cierto es que, a corto plazo, hay que pedalear rápido. Y posiblemente la mejor ejecución se da si yo (al ser el vision-man) cruzo las piernas por encima de la mesa, pongo cara de concentrado y empiezo a escupir órdenes cual déspota del siglo XVIII. El problema es que siendo liberal (y educado en cole de monjas :P) se me daría fatal. Y en estas estaba, cuando me llega un mail de Pitu (de excedencia por unos meses en París para acabar un máster), con una recomendación en LinkedIn.

Para ponernos en situación, Pitu se acercó por el antiguo zulo en nuestra peor época. Acabábamos de echar a un socio, y otro estaba en el punto de mira. Además, la caja no estaba para alegrías: unas semanas antes pasé el momento más vergonzoso de mi vida al tener que decirle a un buen trabajador: “búscate otra cosa, porque no puedo garantizarte que sigas cobrando el mes que viene”. Y Pitu llegó de casualidad, le gustó la idea, y acordamos el salario más misérrimo que jamás se haya visto. Tan mal estaba el tema, que al principio cobraba tarde y poco despues ni siquiera cobró durante 4 meses. A pesar de que tranquilamente podía sextuplicar (y no exagero) su sueldo en otra empresa, no sólo aguantó, sino que además ha sido el artífice tecnológico de las impresionantes características de nuestra plataforma. ¿El secreto? Probablemente trabajar en una empresa en la que se le informaba de lo bueno y lo malo, a la vez que se le permitía opinar al respecto.

Así que tras un par de días en el lado oscuro pensando en darle la razón a Jesús (”igual SEMCO no es un caso paradigmático”, “igual estos sistemas planos de decisión sólo tienen cabida en empresas donde sea sencillo medir el output”…), se me ha curado el bajón de golpe. Toda nuestra “cultura interna” puede resumirse en una sola palabra: transparencia. Por ello, forma parte de nuestro ADN decidir en equipo (que no quiere necesariamente decir democráticamente), y así vamos a seguir. Lentos, puede, pero comprometidos a largo plazo, segurísimo.

PD: Julen, como puedes ver, sigo por “el barrio” (aunque ande escaso de tiempo). ¡Felicidades!

8 Comentarios »

Stocks, rendimiento y microeconomía

Reflexiones

Cuando a algún futuro empleado le preguntamos en la entrevista “¿por qué querrías trabajar aquí?”, no puedo evitar sentirme incómodo. ¿Qué respondería yo a algo así? Siendo sincero sería algo del estilo: “una startup es un campo de pruebas cojonudo para probar teorías microeconómicamente eficientes”. Lo siento, pero me va más el rollo microeconomista experimental que el de tiburón :-) Afortunadamente para los inversores, cada vez queda menos para mi reemplazo.

En 1944,  Von Neumann publicó “Theory of Games and Economic Behavior (si no lo has leído, pulsa aquí). Teoría de juegos y equilibrio de mercados con información asimétrica en estado puro. Caviar para paladear toda una vida. Para mí, uno de los TOP5 de la historia.

Von Neumann creía que era posible racionalizar tomas de decisiones y comportamientos mediante fórmulas matemáticas. Nadie dice que sea sencillo, pero sólo los tontos (y los comunistas/colectivistas) creen que es imposible. Si orientamos estas fórmulas sobre supuestos motivacionales (especialmente el Motivador-Higiene), podemos empezar a modelar las decisiones internas de una startup con una base lógica relativamente completa.

¿Por qué experimentar? Porque el modelo “clásico” de gestión empresarial es basura. B-a-s-u-r-a. Los incrédulos (y los ignorantes) tienen fácil el ataque: “Jack Welch consiguió unos resultados sorprendentes de ese modo, y tú todavía no has cerrado un año con beneficios”. Cierto es, pero hace falta preguntarse si no es probable que GE hubiese conseguido mejores resultados con otro modelo (o acaso todos los trabajadores rendían al 100%), y quién ha dicho que este año no cerraremos en números negros :-P Y centro el ejemplo en el amigo Jack, porque hay que ser un genio para sacar esos resultados con el “modelo clásico”.

En todo caso, paro aquí y cuando tenga tiempo vuelco el mega-post comparativo entre modelos de gestión welch-socialistas vs. semler-libertarios (o por qué GE (o cualquier caso de MBA) y Suecia son excepciones que no conviene seguir :-P). Sirva la introducción, para plantear con qué me voy a estar comiendo la cabeza durante estos días de vacaciones.

Para los que todavía no lo sepan, tras el smiley se esconde Jesús Monleón. Aclarar que, conjuntamente con Xavi Álvarez, su colega financiero, fueron nuestros primeros business angels y los artífices de pasar de la quiebra total (mucho antes de que llegase la financiación) a un futuro más que prometedor. Tras abandonar su puesto en Emprendedor XXI, uno de los proyectos en los que colaborará será el nuestro.

En estos momentos estamos negociando su retribución, lo que nos ha hecho acelerar tomas de decisiones que parecían lejanas. Principalmente, porque está más interesado en aumentar su participación que en salario (lo cual dice mucho de su esperanza respecto a nosotros :D). El tema no es complejo, pero en un equipo, uno no se puede sentar a negociar estas cosas a solas con uno. Y el problema de sentarse a negociar con todos, es encontrar el modelo microeconómico que garantiza un reparto justo e individual. Sobretodo, cuando es extremadamente difícil comparar.

Y es difícil hacerlo cuando estamos comparando “rendimientos marginales” diferentes. Líneas de excels con líneas de código, y su correspondiente valor en el mercado para actualizar las participaciones que se reparten en base a valoración de la empresa. Porque las líneas de excel pueden suponer un incremento de la valoración inmediato y concreto (cerrar una segunda ronda de inversión), mientras que las líneas de código no. Además, medir el rendimiento directo del “output” de los programadores en base a resultados económicos es complejísimo (¿vendimos a ese cliente porque el comercial se lo curró o porque el software tenía una función concreta que les encantó?). Vamos, un sarao. Que se complica al saber que el mercado de “asesores en negociar rondas” es muy inferior al de “programadores con experiencia” (lo que directamente eleva la valoración de un activo incomparable). La solución fácil, ni nos la vamos a plantear.

Así que, a eso voy a dedicar estos días. A pensar un modelo que presentar a todos para lograr un óptimo de Pareto que sirva para repartir acciones entre empleados. Lo que me encanta :-) De todos modos, si alguien tiene experiencias al respecto, es más que bienvenido para compartirlas.

PD: Si alguno se pregunta por qué no llevamos este tema como se haría en cualquier empresa normal, no nos conoce. Negociar por detrás con uno, mientras a los demás se les dice “el consejo ha decidido que se va a repartir en stocks un x% entre vosotros” es propio de mediocres. Y además rompe la principal norma de nuestra cultura interna: transparencia.

4 Comentarios »

Escogiendo licencia

Reflexiones, abiquo

Ahora que estamos en plena fase de testeo, va siendo hora de escoger licencia. Nuestra idea siempre ha sido que, dado que lo que ofrecemos es una plataforma (y no una aplicación final), nuestra licencia ha de permitir que cualquiera pueda utilizarla con las mínimas restricciones posibles. Por ello, de entrada descartamos todas las licencías víricas (especialmente la GPL). Para entendernos; imaginad una empresa que desarrolla algoritmos de cálculo de riesgos para fondos de inversión y desea utilizar nuestra plataforma para acelerar sus cálculos. ¿Creéis que se planteará utilizar lo nuestro si se ve forzada a mostrar su código? Pues eso.

Escoger licencia es hacer encaje de bolillos: análisis de mercado de desarrolladores, integradores y cliente final, además de tener en cuenta el modelo de negocio (que todavía no está definido) y posibles aplicaciones futuras (¿SaaS?). Todo ello buscando un win-win entre todas las partes. Sí, nuestro abogado va a estar entretenido :-)

Durante tiempo, la que creíamos que más se podía ajustar a nuestros objetivos era la Mozilla Public License 1.1. Además, habían surgido versiones de la licencia con una cláusula, de entrada, interesante: la obligatoriedad de mostrar el logotipo de la empresa originaria en versiones derivadas. Coja usted mi código, mézclelo con el suyo como mejor le vaya que no le obligo a mostrarlo, pero, a cambio, ponga mi logotipo en su splash screen. ¿Justo? Pues parece ser que no.

Este modelo de licencias, vagaron en el limbo de la Open Source Initiative (¿pueden ser licencias “open source” si no están aprobadas por la OSI?), hasta que el empeño de Ross Mayfield (CEO de Socialtext) consiguió que la OSI aprobase la licencia CPAL. Socialtext desarrolla un wiki, y temían que cualquiera lo cogiese, cambiase el nombre y lo ofreciese como servicio, de ahí que modificasen la MPL con estas premisas:

  1. Attribution: We believe that attribution provides positive incentives for creativity
    and innovation, as witnessed by the success of Creative Commons attribution licenses. Trademark is attribution. We require the display of the project’s mark within the UI, not just the code, with a link back to the community that contributes to it.
  2. Network Use: Delivering an application over HTTP should the same as compiling, burning and distributing on a CD.  If you distribute over the network, you should share your contributions with the community.  See this wiki page for more details.
  3. Trademark Use: Section 6.3 says that if you make a modification to the license, you
    cannot use Mozilla trademarks within the license. So we called it Socialtext Public License,
    but we can reference MPL publicly or in the license expressly to point
    out the first two differences between SPL and MPL.

Pero, lo que muchos (y yo entre ellos) ven como una licencia justa dado que equilibra libertad y búsqueda de beneficios económicos, gurús del free source lo ven como una amenaza. Especialmente Bruce Perens. Según ellos, ataca especialmente dos puntos de la Open Source Definition:

  • 3. Derived Works: The license must allow modifications and derived works, and must allow them to be distributed under the same terms as the license of the original software.
    • No existe el derecho a modificaciones completas si uno está obligado a mostrar un texto o imágen.
  • 10. License Must Be Technology-Neutral: No provision of the license may be predicated on any individual technology or style of interface.
    • ¿Qué ocurre si la licencia original obliga a mostrar el logotipo de la empresa y el software es modificado para ejecutarse en terminales?

¿Es importante mostrar el logo de la empresa desarrolladora inicial? Yo creo que sí. Y además creo que es justo (siempre que las condiciones no sean draconianas, un concepto bastante subjetivo). Aunque algunos miembros del consejo de la OSI creen que ya hay bastante con aparecer en el código y en la documentación ¬¬

Pero el tema se sigue complicando, dado que el nombre comercial de una empresa y su logotipo suelen estar registrados. Por tanto, hay que tener permiso para mostrarlos. Vamos, un sarao de licencias en cascada, tanto para uso del soft como de la imágen :-(

¿Y a qué viene todo este desahogo? A que los desarrolladores open-source son extremadamente exigentes con el cumplimiento de las licencias. Y conseguir satisfacer a todos es, de momento, imposible. Además, el número de sopladores de vidrio en sus filas no es despreciable… pero es lo que hay.

Si a alguien quiere aconsejar alguna licencia, estaré encantado de escucharle. Si alguien quiere trollear, que empiece diciendo cuantas líneas de código ha liberado y bajo que licencia :-P

11 Comentarios »

Hazlo solo (y hazlo a lo grande)

Reflexiones, abiquo

Si tras todo lo vivido, alguien con la intención de montar una empresa buscase mi consejo, el mejor que podría darle es el del título del post: Hazlo solo (y hazlo a lo grande).

Haciendo memoria, en ninguna de mis pasadas experiencias he montado algo a solas. Principalmente, porque necesito discutir sobre todo continuamente. Karl Popper y su principio de falsabilidad son los culpables de mis desaguisados societarios ;-)

No emprender solo, implica principalmente, dedicar muchas energías a explicar tu visión. Y decir muchas es quedarse corto. Explicar, argumentar, razonar… Y volverlo a hacer de nuevo. Y de nuevo otra vez. Algo bastante agotador (sobretodo cuando uno tiene la certeza de que está en lo cierto :P).

Cuento esto, porque hoy he tenido comida con (casi) todos los socios que en la que he acabado con un regusto agridulce (y con “cara de portero goleao”). Y la culpa es mía por no seguir mis propios consejos. Para poneros en antecedentes, el tema estrella era la posibilidad de abrir oficina en Cambridge.

Estábamos todos de acuerdo en que el riesgo financiero es enorme: inversión elevada para retorno a c/p incierto. Y lo que interesa hoy es generar caja que seguir destinando a I+D. Pero mientras unos creen que lo mejor de momento es seguir quietecitos (no vayamos a reventar el sacrosanto plan financiero), un servidor cree que “habiendo hospitales no existe el miedo”. Si hasta ahora nos hemos apañado, debiéramos poder seguir haciéndolo. Además, es necesario huir de la zona de confort. Y si finalmente todo se tuerce, habremos muerto con las botas puestas intentando jugar con los grandes. Lo siento: I’m a big-bang guy.

He perdido por 4 a 1, que no es poco. En 2 semanas lo vuelvo a intentar. Pero por el camino podéis echarme un cable: una vez asegurados los salarios de todo el equipo ¿por qué motivo una startup no debiera tener una estrategia agresiva? A ver si así, al menos, consigo entenderles.

[Update] Ya tengo la estrategia planteada para pasar esta semana de un 4-1 a un 2-3. Y pasaré (probablemente blogueando en directo). Pero como no soy demócrata, ni me gusta “ganar” por la mínima, la estrategia finaliza anunciando antes del 20 de febrero un 0-5. ¿Qué no? Suscribiros al feed para no perder detalle ;-)

15 Comentarios »

OpenWeekend

Reflexiones

Aunque estaba inscrito en el pasado iWeekend, finalmente otros planes me forzaron a darme de baja. Pero viendo cómo se ha desarrollado, hubiese sido un gustazo formar parte.

Además, han conseguido hacerme ver viables 2 planteamientos organizativos a los que les doy vueltas hace meses:

  • Propiedad líquida. ¿Cómo se reparten las participaciones? Siempre me ha llamado la atención que la participación accionarial de una empresa sea relativamente invariante en el tiempo. Da igual cómo evolucione la idea original, al final la empresa la suelen poseer los que en el primer día de vida fueron a firmar al notario. Por ello me interesa ver las fluctuaciones que van a tener. Creo que ha de ser posible encontrar un “algoritmo” que para un momento X defina que porcentaje de la empresa posee cada miembro, en base a aportaciones de todo tipo. Ha de existir un punto medio entre el modelo cooperativista y el capitalista.
  • Empresa abierta. Tienen una oportunidad de oro para compartir información e interactuar con todo tipo de clientes. Hay miles de prosumers se han enterado de su existencia y estarían encantados de proponerles ideas. ¿Qué tal un wiki en el que ir colgando de momento el business plan y próximas características a añadir? Seguro que en este caso, la inteligencia colectiva actúa a su favor.

Esperemos a ver cómo deciden desarrollarlo todo.

5 Comentarios »

Vacuna contra el comunismo

Reflexiones


(Dudaba desde hacía días sobre la conveniencia de escribir este post. David de Ugarte cree que soy activista , así que me he decidido [fama obliga :P]. Y de paso potencio un poco mi marca propia , que últimamente soy vergonzosamente neutral.)

Las últimas reuniones con nuestros business angels quedaron bloqueadas en el mismo punto: partidas presupuestarias destinadas a salarios. Ellos quieren planificar la tesorería de los próximos meses, y yo creo que es imposible hacerlo. Ya sabéis: cada uno acabará fijándose su salario, así que hemos de aprender a surfear en esta incertidumbre.

Para intentar ser comprendido, les regalé a cada uno una copia de “Radical “, advirtiéndoles de que no nos reuniríamos hasta que lo hubiesen leído. Creo que ninguno lo acabó. Cierto es que tampoco lo acabaron de entender: uno me llamó preocupado por mis ideas comunistas a la hora de dirigir empresas.

¿Comunista yo? :-0 Si sólo me falta rezarle a Ayn Rand el discurso de John Galt todas las noches (el chiste es para objetivistas no randianos :P).

Así que, esta es la historia de cómo me vacunaron contra el comunismo:

De pequeño, mis ratos de ocio estaban repartidos de la siguiente manera: lectura, lectura y lectura. A excepción de las interminables partidas de monopoly con mi primo los sábados por la tarde. Supongo que ya entonces era un perfecto asocial, por lo que mi madre decidió apuntarme a un “esplai” para intentar remediar la situación.

Para aquellos que no viváis en el “oasis catalán”, toca definir lo que es un “esplai”: un centro de entretenimiento infantil. Los sábados por la tarde se queda para jugar en grupo o hacer manualidades, y una vez al mes se sale de excursión. Algo parecido a los boy scouts, supongo. Aquí, en Polonia, tenemos principalmente 2 tipos para escoger: el independentista-católico y el independentista a secas. A mí me tocó el segundo.

Así que ahí me dejaron un sábado por la tarde. Por mi bien, supongo. Me chocó lo de ver senyeres mal dibujadas . También que no me entendiesen si hablaba en castellano. Bendita ingenuidad la mía.

Un domingo al mes tocaba excursión a algún recóndito y “significativo” lugar de un país que no aparecía en los mapas políticos que compraba a 10 pesetas. Lo habitual era salir con sólo un bocadillo y una cantimplora en la mochila. Pero ese día el viaje debía ser más largo de lo habitual, por lo que mi madre me metió además un botellín de cacaolat y un paquete de galletas príncipe . Han pasado casi 20 años, y lo recuerdo como si fuese ayer.

Estábamos sentados en el tren. Abrí mi mochila y saqué mi cacaolat y mis galletas. Al momento, uno de los monitores dijo que las tenía que compartir con todos. Que los demás también tenían derecho a tener galletas. Yo me preguntaba qué había de especial en unas simples galletas. El único motivo por el que yo las tenía, era simplemente porque me las habían guardado. Supongo que en mi casa se habían acostumbrado a mis ganas de encontrar el equilibro racional del universo a base de “por qué”s, pero en aquel vagón, un simple “¿por qué?” debió sonarles a prepotencia neocapitalista ostentosa. Tras una vaga respuesta se encadenó otro. Y otro. Y otro más. Todos contra uno. Uno que valoraba su dignidad en exactamente el precio de un paquete de galletas.

Así que el tema se resolvió rápido: 2 valientes gudaris en forma de monitores, le arrebataron un paquete de galletas a un crío al que le cuatriplicaban la edad. El paquete se repartió equitativamente (no daba para tresporcientos), y finalmente le tocó media galleta. Media galleta que comió rojo de humillación.

Así que no. Ni de casualidad. Llevo años vacunado contra el comunismo. Nuestro modelo organizativo puede ser cualquier cosa menos comunista.

Volvemos a las comparaciones de siempre: las diferencias entre SEMCO y la 20th Century Motors son tan abismales, que creo que es perder el tiempo seguir hablando del tema por n-ésima vez.

11 Comentarios »

Me hago viejo

Reflexiones

No son sólo las canas, ni recibir invitaciones a bodas de amigos.

Es que me he dado cuenta de que me censuro demasiado. El post sobre el comepollismo bloguero que comparaba ciertos eventos con las más casposas KDD’s, lo he guardado en vez de publicarlo.

Cada día tengo menos ilusión por crearme enemigos. Signo inequívoco de que empieza mi declive ;-)

5 Comentarios »

El post que nunca tuve cojones de escribir…

Reflexiones

… lo ha bordado Ramón Sangüesa: “Innovació: la Barcelona real vs. Caspalona” [cat].

Aunque creo, que ha sido demasiado benevolente. Esta zona da para una tragicomedia. O dos.

1 Comentario »

¿Empresa abierta = saltarse leyes?

Management, Reflexiones

(Este post es un hermano bastardo de “Buen servicio al cliente = Saltarse normas“).

A todo seguidor del movimiento Open Business le ha de llegar el día en que le llamen de la gestoría para avisarle de que bordea la ley. Máximos de contrataciones temporales, tramos de X meses en un cupo de Y, obligaciones de contratación indefinida… Un sarao.

Al tema. En think in grid abiquo, nuestra mentalidad abierta nos ha llevado a dar completas libertades a los trabajadores para entrar y salir de la empresa cuando lo deseen. Frases como “los próximos meses haré intensivo en el doctorado y ya os avisaré cuando acabe” o “me voy 6 meses a acabar el máster a París” han sido aceptadas sin problemas.  Todos somos adultos, todos comprendemos las necesidades de todas las partes, todos pactamos una salida no traumática, y a volar :-) Además, a la gente le viene bien airearse, y suelven volver con un souvenir de regalo :-P

Pero “legalmente” todo esto se ha de acabar en breve. Nuestra bendita regulación laboral cree que nos estamos aprovechando de los trabajadores. Que estamos haciendo trampas con estas “discontinuidades” para evitar contrataciones indefinidas. Lo curioso es que nadie nos ha preguntado como empresa si nos convence ese tipo de contrato, ni a nuestro equipo si se plantean comprometerse indefinidamente. O si están descontentos. O si como empresa nos hemos aprovechado de ellos alguna vez. Poder coercitivo de la Administración, lo llaman.

Así que tocará “hacer una interpretación favorable a nuestros intereses de los textos legales”. O sea, mentir para ser legales. Manda cojones.

Podríamos evitar mentir (fui educado en cole de monjas) y satisfacer a todas las partes (empresa y equipo) contratando a todo el mundo como autónomos. Entras cuando quieres, sales cuando te conviene, y cada mes te marcas el sueldo que creas conveniente. Sería una buena idea, sino fuese por el paternalismo administrativo, que cree que los trabajadores son imbéciles que merecen ser tutelados en las negociaciones. Hace mucho que cualquiera de ellos es más valioso que el consejero delegado, y como lo saben ya se encargan de protegerse solos.

Miraremos de capear el temporal, pero con la vista puesta en hacernos todos autónomos. Y al “legislador”, que le vayan dando.

2 Comentarios »
WP Theme & Icons by N.Design Studio
Entries RSS Comments RSS Log in