Pasado, presente y futuro
Toca hacer público un punto y seguido de una historia que empezó hace unos cuantos años. Supongo que no había escrito este post debido a la habitual discreción, y a qué tampoco hay demasiado que contar... Pero bueno, vamos allá.
Hace casi 2 meses, decidí buscar mi camino fuera de abiquo. Motivos: varios y ninguno... la sensación interna de final de etapa.
Ya he contado muchas veces que abiquo nació en un desayuno a base de martinis allá por el 2004. En aquel momento, un amigo trabajaba en un grupo de investigación sobre computación distribuida en la UPC, y yo me pasaba por allí a hablar de información asimétrica en este tipo de mercados. Como grupo de investigación, se adaptaban aplicaciones de empresas para hacerlas funcionar en entornos GRID. Algo sencillo, pero con unas herramientas de desarrollo horrorosas. Pensando que podríamos crear unas herramientas mejores, y que 2 clientes estaban interesados en seguir contratando proyectos (que el grupo de investigación como tal no podía aceptar), valoramos montar una empresa. Y entre Martini y Martini nos animamos.
Tal y cómo suele ocurrir en estas historias, las promesas de los clientes se quedaron en eso mismo, promesas, y la creación se demoró hasta el año 2006. Nada que no sepáis :-) Vivimos intensos años creando herramientas frikis (market-driven schedulers en los que toman decisiones agentes de IA, plantas que twittean, middlewares multisistema, sistemas de impresión distribuida, routers multiservicio...). Hasta que un día encontramos el camino del cloud. Y allí nos quedamos, construyendo la que sin duda es la mejor herramienta para desplegar clouds del mercado.
Si soy sincero, nunca pensé racionalmente que llegaríamos tan lejos. Recuerdo decirle a Xavi que "esto de la empresa te servirá para ganarte un ascenso rápido en consultoría, y a mí para compensar que no tengo estudios superiores". El dinero que juntábamos lo gastábamos en crear herramientas frikis. Escasa visión comercial, pero I+D en estado puro. Viviendo al filo del abismo continuamente, hasta que diferentes (¡multitud!) de inversores nos conocieron y apostaron por nosotros. Y empezamos a crecer.
Supongo que cada uno por "crecer" entiende cosas diferentes. Yo me dí cuenta de que esto se nos iba de las manos cuando las grandes empresas de IT americanas nos escribían para ver si nos podíamos reunir para plantear un partnership a nivel global. Algunos pensarán "qué suerte!". Yo pensaba "en menudo fregado nos hemos metido". No dudo que entre Xavi, Diego, Helena y yo hubiésemos podido conseguir resultados. Sin duda, podríamos haber suplido nuestra escasa experiencia negociando estos temas, con algo de trial&error. Pero la ventana de oportunidad no estaría siempre ahí, y lo mejor era buscar un equipo de gente habituada a esos contratos. Por ello, a principios de este año, levantamos 5.1M$ de diferentes fuentes, contratamos a un CEO con toneladas de experiencia, y empezó el crecimiento acelerado que nos ha llevado a multiplicar el equipo x4 en 6 meses, y abrir oficinas en SiliconValley y UK.
Y llegados a este punto, poco quedaba por aportar. Había llegado al final de mi camino. Así que tras mucho (mucho) reflexionar, llegué a la conclusión de que lo mejor era distribuir mi conocimiento y tareas, y quedarme únicamente como consejero. La empresa ha crecido, la rigen otras dinámicas, el foco ha cambiado... Y es bueno que así sea. Obviamente, tuve la oportunidad de levantar otros proyectos internos o montar un "abiquolabs"... pero me parecía poco ambicioso :-)
Y salté sin red. Y me paseé por ofertas de trabajo. Y me descubrí un poco más, hasta darme cuenta de que la verdadera fuerza que me ha movido siempre, es la de poder gozar la sensación de "hacer saltar a la banca". Los "a que me voy con 8 asignaturas en 4ª convocatoria a septiembre y las apruebo", "a que voy a ese evento y demuestro a todos que somos técnicamente mejores a IBM/Cisco/SUN", "a que este VC me acaba enviando una limousina a buscarme a casa"... Esa extrema y adictiva sensación de ponerse una meta complicada, y alcanzarla a base de trabajo, inteligencia, cojones (y suerte).
Así que me he unido a la oportunidad más ambiciosa que he encontrado: Szena. No tengo claro en calidad de qué... pero podríamos llamarlo "operaciones". Tienen un ambicioso plan de expansión con multitud de elementos disruptivos. El equipo es profesional, el producto gana comparativas en clientes y los números son negros. Otra empresa hacker con la que luchar a lo grande contra los más grandes :-)
Pero de Szena hablaremos con calma en otro post, que este me ha quedado largo.
Gracias a todos los que me habéis acompañado en esta aventura. Espero que también podáis hacerlo en las próximas :-)
De mudanza
Detrás de cada aventura nacionalista hubo siempre un visionario majara, dos curas fanáticos que necesitaban tener a la parroquia agarrada por los huevos, media docena de burgueses que pretendían pagar menos impuestos, y un pueblo inculto y manipulado que terminó creyéndose distinto, elegido o superior. Y así, tanto importa el qué dirán, que al final cada vecino vigila al otro o teme que lo vigilen. Llegan la delación y el miedo. Y a la gente, insolidaria, egoísta, se le acaba pudriendo el alma. Se convierte en un rebaño de borregos chivatos y cobardes.
Arturo Pérez Reverte, 2002
Lo tendremos en papel
Lo que empezó siendo una serie de posts no publicados en los que explicaba decisiones basadas en razonamientos microeconómicos, migró a una posible recopilación en PDF por si a alguien le interesaba y va a acabar tomando forma en papel.
He recibido la oferta de una editorial para publicarlo. Así que sólo me queda tener un hijo ;-)
Vivir sin estudios
Tenía pendiente escribir este post, hasta que leer a Pau me ha forzado a hacerlo.
Hola. Me llamo Diego y no tengo estudios.
Bueno, en realidad estudios sí que tengo. El Bachillerato :-)
Hace unas semanas debiera haberme matriculado para este curso. Y a fe de gentilhombre que mi intención era hacerlo. Al final se me pasó el plazo de hacerlo, lo que identifico como un triunfo de mi subconsciente: si realmente hubiese querido matricularme, lo hubiese hecho.
Mi vida universitaria empezó en Informática. Por aquellas ya me ganaba unos euros programando en una empresa, por lo que estudiar aquello era importante pero no prioritario. A los pocos meses, acabé en la revista de la facultad: todo un punto de inflexión en mi vida. Cuando llegué estaba a punto de echar el cierre por problemas económicos, y entre un grupo de gente la levantamos hasta hacerla altamente rentable. Obviamente, no pisé una clase ni de casualidad en todo ese tiempo. Pero recuerdo aquella época como una de las más felices de mi vida. Tanto, que tras haber identificado mi vocación (complicarme la vida intentando que se pague por algo que ofrezco), pensé que sería bueno matricularse en un lugar donde explicasen cómo hacerlo en serio.
Y de ahí salté a Esade (tras una temporada como consultor IT en la tormenta 2001-2002). Mi ilusión y yo nos dimos de bruces contra lo que representaba estudiar una carrera. A favor mío, diré que me apunté mucho antes en la junior-empresa que en la biblioteca :-D Las notas no eran malas, pero siempre dejándolo todo para el final. He sido el rey de las cuartas convocatorias... y aunque suene raro, me enorgullezco de ello :-)
Allá por el 2004 se plantó el gérmen de lo que ha acabado siendo abiquo... lo que indica que desde entonces no volví a pisar mucho las clases. Hasta hoy, que ya tengo claro que no las volveré a pisar nunca.
¿Por qué alguien con buen expediente abandona la carrera? No lo sé. Nunca he podido estar mucho rato quieto ni prestando atención a cosas que no me interesan. Recuerdo que en clase siempre me sentaba en la última fila posible y cerca de la ventana. Me encantaba mirar por la ventana. Y pensar que todo lo que se veía, era fruto de una compra-venta. El mundo estaba lleno de oportunidades y yo tenía que pasar horas sentado memorizando gilipolleces sin saber para qué. Así que poco a poco lo vas dejando, lo vas dejando... y no vuelves.
No sé si estoy orgulloso de todo esto. A veces me entra la vena temerosa y pienso que como se me ocurre ir por la vida sin un papel que justifique algo. Otras me planteo que si quisiese contratar a alguien, nada mejor que traer un perfil cómo el mío. En el fondo, todavía no tengo claro si ha sido una buena o mala opción tomar este camino.
Qué fácil sería esta vida si uno supiese acatar órdenes o consejos sin plantearse nada.
Polish Stag Party
Ya os conté hace unos meses que en breve el mundo podría asistir al raro espectáculo de ver a un liberal firmando un contrato que mezcla a estado y religión. Cosas raras veredes.
Dado que ya hay fecha y lugar, podemos empezar a organizar lo realmente importante: la despedida de soltero. Para organizarnos mejor, he creado este grupo en Facebook.
La idea base es volar el viernes 15 de mayo a Polonia (la del noreste de Europa) desde BCN y volver el domingo 17. Lo que ocurra en esas 48 horas es lo que hemos de planear.
Todo aquel que considere tener motivos para sentirse invitado, que se agregue directamente :-)
Don Patrón
Por circunstancias de la (puta) vida, durante una temporada me toca responsabilizarme de una "empresa tradicional", en un "sector tradicional", con una forma de trabajar... tradicional.
No llevo mucho tiempo, pero ya tengo experiencias para reflexionar en varios posts. Por lo que he podido ver, Marx sigue vigente. Algunos mundos se dividen en trabajadores y propietarios de medios de producción. Acostumbrado al mundo "pijo" de IT startups, en el que el principal recurso productivo es el cerebro de cada trabajador, este cambio se me hace un mundo. Trabajadores que te llaman "jefe", proveedores que te hacen la pelota, clientes a los que has de pelotear, pagarés, cheques, albaranes... Nada que ver con la computación distribuida :-)
La gestión es más sencilla, pero no me adapto. Tengo tentaciones de [mal]vender la empresa a los empleados, porque, sinceramente, no aporto valor y hago el mismo papel que un banco: adelantar dinero para inputs y encargarme de que se cobran los outputs.
Lo primero que he hecho (como buen liberal semleriano) ha sido dar más autonomía a los trabajadores y han respondido de forma excelente. Iré informando al respecto :-)
Asustando al huracán
A los que os habéis interesado; gracias.
A los que no sabíais nada; tampoco pasa nada.
A todos; el lunes vuelvo al 100%.
Id soltando acciones de la competencia. En breve no valdrán mucho ;-)
Fe de erratas
- No soy Ingeniero Informático. Sólo estuve matriculado 18 meses, y pasé más tiempo cafeteando e imitando a Richard Branson que en clase. Me faltan 3 asignaturas y la tesina para licenciarme en ADE, y medio año de MBA.
- El punto más destacable de mi carrera no fueron 7 meses perdiendo el tiempo en una consultora de medio pelo. Considero más relevantes los casi 3 años que pasé como consultor free-lance (principalmente en marketing).
- Ricardo Semler no fundó Semco. Lo hizo su padre.
Los que hayan leído algo al respeecto en el cyberPravda, entenderán el post ;-)
Laboratorios Marty’s
Hace muchos años, en un pequeño pueblo cercano a Logroño, una niña de 11 años decidió crear su propia empresa. Harta de jugar con un Quimicefa heredado, que a duras penas conseguía aumentar con instrumentos de segunda mano obtenidos de la empresa familiar, pensó que podría fabricar productos mejorando las fórmulas de un viejo libro de química. Lo vendería, y con lo que ganase se iría montando su propio laboratorio. De este modo, la buhardilla de su casa se convirtió en la sede social de "Laboratorios Marty's".
No tardó mucho en darse cuenta de que necesitaba dinero para comprar los primeros activos, por lo que emitió participaciones sociales que vendía a 100 pesetas a familiares y compañeras de clase. Estas participaciones (realizadas en Publisher e impresas a todo color) ofrecían unos dividendos garantizados y la posibilidad de visitar la sede social para observar in-situ como se realizaban los productos.
El primero de ellos fue una crema de manos anti-picaduras. Su demanda pasó sin pena ni gloria en las veladas familiares, por lo que se vió obligada a obtener ingresos extrafuncionales (principalmente pirateando CD's de Mónica Naranjo) mientras mejoraba la fórmula de un nuevo producto: sales de baño. Con el flujo de caja de caja generado pudo invertir en crear el producto más exitoso de la compañía: bombas fétidas. El exceso de demanda de las bombas, le forzó a mudarse a una sede nueva en el garaje de casa.
La compañía crecía (cada vez más personas estaban interesadas en comprar participaciones a 100 pesetas) hasta el punto de hacerla inmanejable. En una época en la que las comunicaciones on-line eran casi inexistentes, la tarea de imprimir las cuentas anuales, ensobrarlas y enviarlas a los accionistas era lenta y aburrida. Por lo que decidió liquidar la empresa. Tres años después de haberse creado, "Laboratorios Marty's" cerraba sus puertas ofreciendo unos suculentos beneficios a todos los inversores y llevándose ella 14 12.000 pesetas de beneficio. 14 12.000 pesetas que fueron invertiras en la compra de un disc-man.
Años más tarde, se matricularía en una escuela de negocios. Allí se unió a la junior-empresa, en la que un barbudo adicto a los golpes de estado internos que ahorraba para montar una empresa de computación distribuida, intentaba convencer al mundo de que la consultoría debía ser un servicio artesanal y que la principal ocupación de un jefe era generar entusiasmo. Le debieron gustar las ideas, porque entre ambos formaron un tándem (ella trabajaba y él se llevaba el mérito) que en un año llevó a esa junior-empresa de la cuasi-mendicidad a beneficios de muchos ceros.
Un buen día, pensaron que si servían para reflotar empresas también podrían compartir su vida. Él (ultraliberal y pragmático), no ve sentido a firmar contratos bajo la supervisión del estado u organizaciones religiosas. A pesar de ello, ha aceptado casarse (con corbata y por la iglesia) el año que viene.
Y colorín, colorado... aquí queda anunciado :P
PD: Marta, suma esto como regalo de Reyes :D
[UPDATE:] Me futuro cuñado me hace llegar uno de los últimos vestigios de tan próspera empresa. Todo un ejemplo del branding casero ;-)


