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Hace unos días, la buena gente que organiza IniciadorGalicia tuvo a bien enviarme esta camiseta:

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Supongo que hay frases por las que uno pasa a la posteridad 😉

Recuerdo que hace muuuucho tiempo, cuando Abiquo no era Abiquo sino una empresa que desarrollaba “un middleware y un framework para facilitar la computación grid”, un día quedé para comer con un empresario majo que había montado una empresa distribuida la mar de interesante y sin inversión. Socios de I+D en Corea, socios de fabricación en India y socios comerciales en USA. Recordad: sin inversión. A media comida, tras comentarle mis “fantásticos” planes de dominación mundial que pasaban por dedicar todos los recursos posibles a desarrollo (y mañana $_DEITY dirá), me hizo una pregunta que recordaré toda la vida:

  • ¿A cuántos posibles clientes has ido a visitar hoy?
  • Errr… Uhmmm…. A ninguno
  • Pues acabas de perder un día

Seré honesto: en aquel momento no le hice puto caso. “Que sí, que vender es importante. Que sí, que nos pondremos a ello algún día (y como estamos bendecidos por la mano de $_DEITY venderemos mucho sin esfuerzo, y todos seremos felices en el mundo de las gominolas, y con los beneficios nos compraremos un unicornio de verdad, y le montaremos un establo en las oficinas que abriremos en SiliconValley, y que además serán mucho más chuliguays que el Googleplex)”. Son cosas que uno piensa cuando es joven, o gilipollas (o ambas a la vez en mi caso). Creo que a la tercera vez que nos quedamos sin dinero (y obviamente por ello forzados a hacer un aterrizaje de emergencia) empecé a creer que aquel buen hombre tenía razón. Y a recordar sus palabras, algo que desde entonces hago todos los días.

Digo esto, porque en mis horas de ayuda a la comunidad (bajar a la cafetería de debajo del patoplex a asesorar a emprendedores) estoy notando una tendencia rara (sino perversa): nadie me pregunta por la estrategia comercial. Y no porque sea un experto en esa parte (que no lo soy), sino porque parece secundaria. Multitud de preguntas sobre levantar rondas megamillonarias, sobre la ofi de SiliconValley (en la que cuenta la leyenda se organizan partidos de fútbol7 en el pasillo :D), sobre montar un equipo de gestores internacional, sobre organizar asistencia esponsorizada a eventos, sobre contratar una agencia de PR… Pero (casi) nadie sobre ventas, go-to-market, contratos con partners para integraciones… Nada. Rien. Nothing.

En todo esto hay una parte interna que entiendo perfectamente (por algo la viví): el pánico escénico de salir a vender, la procastinación al no ser una tarea agradable, el “todavía es pronto porque nos faltan estas features impresincidbles”… Pero chicos, hay que superarlo. Es parte imprescindible del proceso de jubilarse en Bariloche. A ver que lo repito: vender es I-M-P-R-E-S-C-I-N-D-I-B-L-E.

Sé que es complicado: la oficina es un lugar seguro y controlable, hay una ola de techcrunchismo que intenta hacer creer que vale más una portada que mil euros de ingresos, están saliendo asesores de debajo de las piedras sin mucha idea (ingenuos los buenos y perfectos malnacidos los malos), demasiadas subvenciones (para alargar la agonía) al alcance de la mano… pero a pesar de todo esto, uno ha de tener claro que el éxito pasa principalmente por la facturación. Ya… a mí también se me hace raro que la idea de vender suponga ir a contracorriente en el sector. Pero repito: es I-M-P-R-E-S-C-I-N-D-I-B-L-E.

Así que poneos a vender de una puta vez. Y quien diga lo contrario es un miserable 😉

Me avisaba Jesús hace un rato de que hoy es el cumpleaños del Chino Cudeiro. Información útil que ha sacado de feisbuk, supongo. Hoy le dedicaremos este post… por visionario 😀

Pongámonos en antecedentes… año 2007, sótano sin ventanas, burn-rate de 1500 euros y desarrollo de middleware/framework para grid computing. Cuando no teníamos nada, y empezábamos a creer que nunca lo llegaríamos a tener. Por aquel entonces, el trío Jesús/Xavi/Helena decidió invertir en nosotros… y por su experiencia, opinaban que tener un “equipo internacional” nos facilitaría el camino a la inversión.

Esto del equipo internacional, si se me permite, es un trauma bastante común en Cataluña. No hay funcionario político que revise bisnesplanes que no te hable de las ventajas de “atraer talento”. Igual alguien debiera explicarles algún día que se puede potenciar el interno. No sé… ahora estoy con un polaco y un andorrano y no noto nada espcial 😉

A lo que íbamos… que teníamos que fichar a un extranjero pronto. Además, hacía poco que habíamos ido a montar un show a Nauta(otro día post sobre eso, recordádmelo), y coincidían en lo del perfil internacional. Conociéndolos con el tiempo, creo que fue su forma polite de decirnos: traed a alguien que tenga puta idea de convertir en negocio esas frikadas de las que habláis 😀

Así que nos fuimos a Cambridge con la caña de pescar, y entre muchos frikis startuperos conocimos a uno que pronto se hizo famoso en Bcn: el Holandés Errante. Un tío majo, cuya carta de introducción fue meterse delante mío una caja de botellines de Heineken en 2 horas y luego varias pastillas de cafeína. Con advisors así, para qué necesita uno enemigos.

Mr Flying Dutchman tenía un amigo en Singapur que estaba haciendo consultoría Grid y deseando trabajar en Barcelona. Entendamos trabajar en Barcelona como “hacer algo durante el día y de noche escaparse a los baretos del puerto a pescar guiris”. Aunque esto lo descubrimos más tarde. Justamente el día en que el Chino Cudeiro se fue al aeropuerto, cogió un avión, llegó a BCN, bajó a nuestro zulo, y nos dijo que quería trabajar para nosotros. Ojipláticos nos quedamos. Alguien con “talento exterior” cruzaba el mundo, se lo financiaba, y venía a trabajar gratis para nosotros. Gran tipo. Ojalá hubiese más como él 🙂

Lo tuvimos varios días a base de excels y powerpoints. En algún punto me debí arrepentir, y lo envíamos de vuelta a Singapur. “Vuelve, sigue con tu trabajo, colabora con nosotros en lo que puedas, y si vendes algo, te llevas una buena comisión”. Le costó decidirse… supongo que hacerse VIP en la terraza del FOC ha de frenar algunas decisiones. Durante una temporada seguimos manteniendo el contacto (y recibiendo más xls y ppts). Y tal como vino, desapareció. Por nuestra parte, mantuvimos su foto, background y cargo de “International Strategic Advisor for Asia” en nuestras presentaciones durante una larga temporada. Atraer talento exterior lo llaman.

Así que hoy, en el día de su cumpleaños, alcen sus copas y brinden por el Chino Cudeiro. Por él y por todos los que existen en el mundo. Capaces de cruzarlo sin esperar nada a cambio, e insuflando esperanza en los pobres startuperos que van dando bandazos. Grandes tipos 🙂

Salud.

PD: Sobre el spammer ruso que huyó con nuestras libras esterlinas y el alquiler de la oficina en que se fundó Xen, otro día hablamos 😀

Hoy toca anunciar contra qué nos vamos a dar cabezazos en los próximos meses. Echadle un vistazo a este ppt, que es el que presenté en el último Primer Viernes:

Uno no había comentado públicamente su idea por pudor. A veces las ideas mutan, a veces son desestimadas… y bastante llena está la blogosfera de bocachanclas que dedican más tiempo a anunciar planes que a enseñar resultados.

¿Por qué un dashboard? Pues por multitud de motivos:

  • Es una aplicación que siempre he necesitado. Y no encuentro mejor forma de crear un producto que ser el principal usuario del mismo.
  • Nos permite crear una empresa que podemos gestionar nosotros (y contratar gente afín que no utiliza corbata)
  • Satisface nuestro ego pudiendo conseguir portadas en HackerNews hablando de todas las tecnologías que utilizamos 😛
  • Es sencillo de explicar (vamos, que no te pasas años evangelizando… someone said cloud?)
  • Siendo SaaS, tomamos decisiones en base a números (se acabó la sensación de saltar al vacío continuamente)
  • No debiéramos tardar mucho en ser “ramen profitable” ni demasiado en llegar a “break-even”
  • Y nos gusta tanto la idea, que le echamos horas sin mirar el reloj 🙂

Así que a lanzarse.

No sabemos si seremos empresa de un único producto, o iremos sacando varios a lo 37Signals. El tiempo lo dirá. De momento, sigamos divirtiéndonos 🙂

PD: Que sí. Que la semana pasada salió en TechCrunch un competidor que hace lo mismo, y que viene de YCombinator, y que Index y Dave McClure le han inyectado una pastuki. Bla bla bla estáis muertos bla bla bla. Sólo puedo decir: busque, compare, y si encuentra algo mejor… cómprelo. Creo que si tenéis la necesidad de una aplicación así y probáis el suyo, no tardaréis nada en mudaros al nuestro en cuanto esté disponible. Y por otro lado: la competencia valida que existe un mercado. Así que es muy buena señal.

PD2: Obviando este comentario, todos las demás son más que bienvenidos 🙂

Vengo de presentar nuestro embrión de proyecto en un nuevo evento llamado “Primer Viernes“. Un nuevo sarao la mar de interesante promovido por Jose Luis Marina.

En este evento, tienes 5 minutos para presentar tu proyecto, y al acabar todos los asistentes rellenan una tarjeta en la que empiezan escribiendo “Vas a fracasar porque…“. Mucho mejor así que dedicarnos a lamernos ciertas partes pudendas en comunidad. Si asistes, por el módico precio de unas cervezas puedes convertirte en el Risto Mejide de las startups. Estoy deseando que me envíen el recopilatorio de tarjetas para ver qué han sugerido que cambiemos.

Por mi parte, al salir a hablar les he dicho que nosotros no íbamos a fracasar. Y no… no estoy vacilando al personal (lo que no deja de ser habitual :P). Probablemente cometeremos errores, y si son grandes hasta haremos el ridículo. ¿Pero fracasar? No tengo la sensación de que penda esa espada sobre mi cabeza.

Como en todo proyecto de este tipo, corres riesgos: igual has sido demasiado optimista planificando el desarrollo, o tu CAC está muy por encima del LTV y no encuentras forma de reducirlo, o la aplicación no escala, o la gente no le ve suficiente utilidad y no nos paga… Pero dependiendo todo eso de nosotros, supongo que alguna solución le encontraríamos. O no. Y no nos quedaría otra que bajar la persiana. Pero no tendría sensación de fracaso. Estoy viviendo los días más felices de mi vida, y si no sale, pues eso que hemos aprendido. Me tomaré la inversión como si me hubiese financiado un máster llamado “Aprende a no joder más grandes oportunidades que pintan bien”. Y pasará el tiempo, y nos reíremos de todo delante de unos mojitos.

Así que en el peor de los casos, veremos a Aitor borracho imitando mi voz y diciendo “muy mal se nos ha de dar para que no podamos pagar los costes fijos” 😀 Y siendo esto lo peor que pase, no veo el fracaso por ninguna parte. Igual es que por primera vez estoy siendo poco ambicioso, por lo que mientras sigamos disfrutando, todo resultado es bueno. No sé.

¿Alguien me explica qué carajo es fracasar?

Tras haber dejado abiquo, he de reconocer que he estado realmente entretenido. Lo mismo me invitan al GooglePlex a probar en petit-comité su nuevo buscador semántico y darles feedback, que me contactan de Apple por si puedo recomendarles a alguien para sustituir a Steve, o desde Microsoft me envían un jet privado para reunirme con el board y ver si soy apto para tomar el relevo de Bob Muglia. Así que lamento si últimamente estoy algo perdido y no respondo mails, pero no me da la agenda para más.

[mode ironic=off]… repito [MODE IRONIC=OFF]

Y es que es curiosa la imagen que la gente puede tener de uno… algo que he podido comprobar validando ideas con mucha gente a la que no conocía previamente. Entre ellas, cuatro frases a las que todavía les doy vueltas:

  • Vaya pelotazo has pegado con abiquo“. Pues lamento desilusionaros… pero no. Juro y perjuro que intenté modificar los contratos para meter mi número de cuenta a la hora de recibir la transferencia de Balderton, pero unos avispados abogados se dieron cuenta y lo impidieron 😉 Es lo malo que tienen las rondas de inversión: el dinero va para la empresa y tú únicamente recibes un salario. Si queréis hacer dinero con las rondas, os recomiendo que os saquéis la carrera de Derecho y os especialicéis en operaciones corporativas. Ahí si que tocaréis serious-money 🙂
  • “Me sorprende que alguien como tú, dedique tiempo a escuchar a alguien como yo”. Esos “tú” y “yo” me asquearon bastante… sonaban demasiado a “casta”.  Yo no he sido más que un emprendedor con ilusiones, que iba a validar su su “idea” podía ser aceptada en el mercado. Olvidad mi track-record (si es que realmente existe): empiezo de cero otra vez desde la casilla de salida.
  • Dude si ofrecerme a ayudarte porque estaba segura de que te llegarían muchísimas respuestas“. Pues tampoco. Estoy muy contento con las 80yalgo personas que me han ayudado. Pero era un número que podía manejar solo con una hoja de excel y un calendario. Y casi mejor que no sean muchas, porque tendría que dedicar el pelotazo de abiquo a contratar hordas de personal-assistants 😛 En realidad este blog lo sigue poca gente, y tampoco es que mi número de seguidores en twitter sea demasiado elevado. No somos muchos, pero somos machos 🙂 Vamos… que mi nivel de convocatoria no es, ni de lejos, alarmante.
  • “Te estarás forrando asesorando a grandes empresas y entidades públicas”. Aquí hay algo de verdad, porque acabo de duplicar mis tarifas para intentar posicionarme en un segmento más exclusivo. Antes cobraba un café con leche, y ahora cobro dos 😛 Realmente no tengo actividad de este tipo. De media, un emprendedor al mes me contacta por el blog para que le de feedback, y una vez al trimestre voy a hablar en un Iniciador. Y esto es todo. Supongo que el perfil de enfant-terrible que da siempre su opinión no encaja bien en algunas organizaciones. O que igual desconocen que hubo una vez un par frikis que empezaron una empresa en un trastero, y ahora tienen bastantes managers en SiliconValley gestionando peticiones de clientes. Pero vamos, que nadie me ha llamado.

No sé de donde sacáis alguno esas ideas, pero me dejan extrañamente sorprendido. No compréis las motos de TechCrunch, porque no tiene nada que ver aquello con nosotros. En serio. Y recordad también, que el número de fantasmas sin castillo al que estamos expuestos, es alarmantemente elevado 🙂

Por eso espero que el ecosistema no crezca demasiado, dado que emprendendores españoles con jet privado sólo conozco a uno. Y mejor que no hayan dos, porque siendo España una península, para hacer sitio a tanto ego nos caeríamos todos al mar 😉

Uno de los principales errores que cometen las startups, y que nosotros cometimos en la etapa “think in grid” es adoptar el pensamiento naive del “if you build it, they will come”. No sólo se peca de ingenuidad, sino que además lleva a las empresas a construir visiones (y luego veremos a quien se lo ofrecemos), en vez de preocuparse de cómo ofrecer valor desde el primer día. Es la diferencia entre tener una empresa gestionada al modo “product development” versus “customer development”. Para profundizar en este tema, recomiendo leer/releer/memorizar/tatuarse el famoso “The four steps to epiphany” de Steve Blank. Nunca un libro os permitirá ahorrar tanto dinero. Palabra.

Para no caer de nuevo en el error, me he propuesto en esta nueva aventura no escribir una línea de código hasta no tener 15 clientes potenciales a la espera del lanzamiento. 15 es una cifra aleatoria, que con las hipótesis de fijación de precios actuales no nos permitiría llegar a break-even (ni mucho menos), pero es una cifra que me obliga a validar fuera de mi círculo cercano. Y a ello voy a dedicar las próximas semanas.

Así que toca pediros un favor… ayudadme a conseguirlo 🙂 El universo es sencillo: “empresas que utilicen diversas aplicaciones saas”. Sólo eso. Startups, pymes, medianas empresas… el tamaño es indiferente. Y por si dudáis de que entiendo por aplicaciones saas, aquí va una pequeña lista segmentada:

  • Website monitoring: GoogleAnalytics, Statcounter, Chartbeat, Woopra…
  • Mail Campaigns: MailChimp, CampaignMonitor, VerticalResponse…
  • Social Networks: Twitter, Facebook…
  • Infrastructure monitoring: AWS Console, Pingdom, Watchmouse…
  • Soporte: Kaavo, Zendesk, GetSatisfaction, Uservoice…
  • CRM: Salesforce, Tactile, Capsule, Highrise…
  • Project management: Teambox, Basecamp…
  • Advertising: GoogleAdwords, GoogleAdsense…

Sólo aspiro a que alguien que use/gestione estas aplicaciones, me dedique unos minutos (30?) para validar hipótesis. Sencillamente, ver si lo que estamos planteando les puede ser útil, saber por qué no lo sería, o cómo lo podeemos reenfocar para que maximicen su utilidad.

Obviamente, viviendo en Madrid, preferiría que fuesen empresas por la zona (no tengo problemas en hacer videoconf) pero estas cosas salen mejor si se hacen en persona 🙂 Tampoco en desplazarme a ningún lado o en pagar rondas en un starbucks… vamos, que me adapto 🙂

Como agradecimiento al esfuerzo (y no lo he pensado mucho) si alguien me introduce mínimo a 4 empresas y consigo entrevistas, le envío una copia del libro arriba citado. Si lo ha leído, pues que escoja otro en amazon, y si lo de leer no le va, pues todo es negociable 🙂

Podéis contactarme en dmarino_at_ninguens.com

Muchas, muchas gracias!

Llevábamos ya unas cuantas cervezas, cuando saqué la moleskine para apuntar las ideas interesantes que salían. Antes de empezar a escribir, tuve un lapsus de racionalidad, y se me ocurrió proponerle definir un marco mínimo que nos sirviese para tomar decisiones. Aitor me interrumpió y me dijo:

Simplemente, vamos a construir la empresa con la que siempre hemos soñado.

Exactamente eso es lo que empezaremos a hacer en breve. Seguir soñando.

Hace un año, estábamos por estas fechas negociando la primera ronda de Abiquo. No sé si según los estándares fue largo el proceso, pero háganse cargo: por su lado abogados que cobran por horas, y por el nuestro a Helena (a quién le gusta más tener razón que contar billetes :D). Así que lo que inicialmente iba a ser sencillo (“esto lo dejamos finiquitado en dos tardes”, decía yo), tardó más que el ingreso de una subvención concedida.

Al final decidimos todos ponernos como fecha límite navidad, y el 23 de diciembre hicimos un lockdown en el despacho de los abogados. Había anochecido muchas horas antes de que Xavi viniese a comprobar si seguíamos vivos. Recuerdo decirle:  “¿Te das cuenta? Hay más abogados alrededor de esta mesa, que empleados tenemos”. Y era verdad.

Esta vez hemos sincronizado a más despachos, que abogados aquel día sentados en la mesa… una locura: cuatro fondos con agentes en tres países. Pasé varios días con mi mujer poniéndome ropa y enseres en la mochila (“en cuanto te avisemos, coge el primer vuelo disponible”), luego encerrado en la suite de un hotel (“cuando recibas la llamada, tienes media hora para llegar hasta el despacho”) y finalmente viendo el stream de faxes cruzar el Atlántico en tiempo real. De locura 🙂

Afortunadamente, ya está firmado y anunciado. Balderton lidera la segunda ronda de Abiquo, con 10M$ invertidos junto con Nauta y CAN. Aunque más relevante que la inversión me parece el nombramiento de Bernard Liautaud como consejero. Fundó BusinessObjects, la vendió a SAP por 6.8B$, y luego se asoció al fondo para coordinar la venta de MySQL a Sun. Se acercan tiempos rentables…

Es raro… No hace tanto tiempo que nuestra supervivencia era pura cuestión de dignidad. En cierta manera, me siento como Paco Martínez-Soria recién desembarcado en Madrid: paseando con la boca abierta, mitad asombrado-mitad temeroso, por un mundo conocido que me resulta extrañamente ajeno. Nunca soñé que el primer VC europeo invirtiese ese pastizal en nosotros, ni mucho menos que se implicase su ejecutivo estrella. Nunca.

De nuevo, mil gracias a todos los que (¿ingenuamente?) alguna vez confiaron en nostros.

Bariloche está cada vez más cerca.

[UPDATE] Dejo este fetiche aquí colgado para la posteridad 🙂

abiquo techcrunch

Hay aventuras que merecerían ser vividas. La que han empezado Hernán Casciari y Chiri Basilis me obliga a diluirme en la envidia. Puñetazo en la mesa, envidar al futuro y a cumplir sueños. Envidia. Podéis leer la historia completa en su blog.

Obviamente, me interesa su historia mucho más que el producto, pero leyendo algunos avances seguro que el contenido va a merecer la pena. Y sinceramente deseo que les vaya bien, o como ellos consideren.

Así que les he comprado 10 ejemplares. Tengo previsto quedarme con 2 (uno para devorarlo, y otro lo conservaré para mis nietos). Los 8 restantes, pienso repartirlos entre los lectores habituales de este blog. Así que si tras haber leído los enlaces, os interesa tener una revista, simplemente dejad un comentario.

Si al dúo la rentabilidad les chupa un huevo, yo no voy a ser menos. Ofrezco las revistas al módico precio de gratis. Sólo os pido que con los 16 euros que costaría, hagáis una buena obra: donaciones, flores para vuestra pareja o un spray para plasmar vuestra opinión en Ministerio de Economía son sólo algunas ideas que ofrezco 😉

Pues eso, esta ronda la pago yo. A la salud de todos aquellos con las pelotas suficientes como para perseguir sus sueños.

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