Me avisaba Jesús hace un rato de que hoy es el cumpleaños del Chino Cudeiro. Información útil que ha sacado de feisbuk, supongo. Hoy le dedicaremos este post… por visionario 😀

Pongámonos en antecedentes… año 2007, sótano sin ventanas, burn-rate de 1500 euros y desarrollo de middleware/framework para grid computing. Cuando no teníamos nada, y empezábamos a creer que nunca lo llegaríamos a tener. Por aquel entonces, el trío Jesús/Xavi/Helena decidió invertir en nosotros… y por su experiencia, opinaban que tener un “equipo internacional” nos facilitaría el camino a la inversión.

Esto del equipo internacional, si se me permite, es un trauma bastante común en Cataluña. No hay funcionario político que revise bisnesplanes que no te hable de las ventajas de “atraer talento”. Igual alguien debiera explicarles algún día que se puede potenciar el interno. No sé… ahora estoy con un polaco y un andorrano y no noto nada espcial 😉

A lo que íbamos… que teníamos que fichar a un extranjero pronto. Además, hacía poco que habíamos ido a montar un show a Nauta(otro día post sobre eso, recordádmelo), y coincidían en lo del perfil internacional. Conociéndolos con el tiempo, creo que fue su forma polite de decirnos: traed a alguien que tenga puta idea de convertir en negocio esas frikadas de las que habláis 😀

Así que nos fuimos a Cambridge con la caña de pescar, y entre muchos frikis startuperos conocimos a uno que pronto se hizo famoso en Bcn: el Holandés Errante. Un tío majo, cuya carta de introducción fue meterse delante mío una caja de botellines de Heineken en 2 horas y luego varias pastillas de cafeína. Con advisors así, para qué necesita uno enemigos.

Mr Flying Dutchman tenía un amigo en Singapur que estaba haciendo consultoría Grid y deseando trabajar en Barcelona. Entendamos trabajar en Barcelona como “hacer algo durante el día y de noche escaparse a los baretos del puerto a pescar guiris”. Aunque esto lo descubrimos más tarde. Justamente el día en que el Chino Cudeiro se fue al aeropuerto, cogió un avión, llegó a BCN, bajó a nuestro zulo, y nos dijo que quería trabajar para nosotros. Ojipláticos nos quedamos. Alguien con “talento exterior” cruzaba el mundo, se lo financiaba, y venía a trabajar gratis para nosotros. Gran tipo. Ojalá hubiese más como él 🙂

Lo tuvimos varios días a base de excels y powerpoints. En algún punto me debí arrepentir, y lo envíamos de vuelta a Singapur. “Vuelve, sigue con tu trabajo, colabora con nosotros en lo que puedas, y si vendes algo, te llevas una buena comisión”. Le costó decidirse… supongo que hacerse VIP en la terraza del FOC ha de frenar algunas decisiones. Durante una temporada seguimos manteniendo el contacto (y recibiendo más xls y ppts). Y tal como vino, desapareció. Por nuestra parte, mantuvimos su foto, background y cargo de “International Strategic Advisor for Asia” en nuestras presentaciones durante una larga temporada. Atraer talento exterior lo llaman.

Así que hoy, en el día de su cumpleaños, alcen sus copas y brinden por el Chino Cudeiro. Por él y por todos los que existen en el mundo. Capaces de cruzarlo sin esperar nada a cambio, e insuflando esperanza en los pobres startuperos que van dando bandazos. Grandes tipos 🙂

Salud.

PD: Sobre el spammer ruso que huyó con nuestras libras esterlinas y el alquiler de la oficina en que se fundó Xen, otro día hablamos 😀

2 Comments

  1. muy bueno tio!!! hay que risa cuando me acuerdo!!! ya te dije que si hacemos un peli ganamos más $$ que con las acciones 😉

    Esa reunión con el Holandés Errante le hiciste una foto y la colgaste en tu blog pero no consigo encontrarla!!

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