Monthly Archives November 2010

Hace un año, estábamos por estas fechas negociando la primera ronda de Abiquo. No sé si según los estándares fue largo el proceso, pero háganse cargo: por su lado abogados que cobran por horas, y por el nuestro a Helena (a quién le gusta más tener razón que contar billetes :D). Así que lo que inicialmente iba a ser sencillo (“esto lo dejamos finiquitado en dos tardes”, decía yo), tardó más que el ingreso de una subvención concedida.

Al final decidimos todos ponernos como fecha límite navidad, y el 23 de diciembre hicimos un lockdown en el despacho de los abogados. Había anochecido muchas horas antes de que Xavi viniese a comprobar si seguíamos vivos. Recuerdo decirle:  “¿Te das cuenta? Hay más abogados alrededor de esta mesa, que empleados tenemos”. Y era verdad.

Esta vez hemos sincronizado a más despachos, que abogados aquel día sentados en la mesa… una locura: cuatro fondos con agentes en tres países. Pasé varios días con mi mujer poniéndome ropa y enseres en la mochila (“en cuanto te avisemos, coge el primer vuelo disponible”), luego encerrado en la suite de un hotel (“cuando recibas la llamada, tienes media hora para llegar hasta el despacho”) y finalmente viendo el stream de faxes cruzar el Atlántico en tiempo real. De locura 🙂

Afortunadamente, ya está firmado y anunciado. Balderton lidera la segunda ronda de Abiquo, con 10M$ invertidos junto con Nauta y CAN. Aunque más relevante que la inversión me parece el nombramiento de Bernard Liautaud como consejero. Fundó BusinessObjects, la vendió a SAP por 6.8B$, y luego se asoció al fondo para coordinar la venta de MySQL a Sun. Se acercan tiempos rentables…

Es raro… No hace tanto tiempo que nuestra supervivencia era pura cuestión de dignidad. En cierta manera, me siento como Paco Martínez-Soria recién desembarcado en Madrid: paseando con la boca abierta, mitad asombrado-mitad temeroso, por un mundo conocido que me resulta extrañamente ajeno. Nunca soñé que el primer VC europeo invirtiese ese pastizal en nosotros, ni mucho menos que se implicase su ejecutivo estrella. Nunca.

De nuevo, mil gracias a todos los que (¿ingenuamente?) alguna vez confiaron en nostros.

Bariloche está cada vez más cerca.

[UPDATE] Dejo este fetiche aquí colgado para la posteridad 🙂

abiquo techcrunch

Hay aventuras que merecerían ser vividas. La que han empezado Hernán Casciari y Chiri Basilis me obliga a diluirme en la envidia. Puñetazo en la mesa, envidar al futuro y a cumplir sueños. Envidia. Podéis leer la historia completa en su blog.

Obviamente, me interesa su historia mucho más que el producto, pero leyendo algunos avances seguro que el contenido va a merecer la pena. Y sinceramente deseo que les vaya bien, o como ellos consideren.

Así que les he comprado 10 ejemplares. Tengo previsto quedarme con 2 (uno para devorarlo, y otro lo conservaré para mis nietos). Los 8 restantes, pienso repartirlos entre los lectores habituales de este blog. Así que si tras haber leído los enlaces, os interesa tener una revista, simplemente dejad un comentario.

Si al dúo la rentabilidad les chupa un huevo, yo no voy a ser menos. Ofrezco las revistas al módico precio de gratis. Sólo os pido que con los 16 euros que costaría, hagáis una buena obra: donaciones, flores para vuestra pareja o un spray para plasmar vuestra opinión en Ministerio de Economía son sólo algunas ideas que ofrezco 😉

Pues eso, esta ronda la pago yo. A la salud de todos aquellos con las pelotas suficientes como para perseguir sus sueños.

Hoy el día ha empezado de forma especial. He parado a buscar a Aitor a su hotel. Y juntos nos hemos ido a trabajar… a trabajar.

Nos conocimos hace muchos, muchos años. Cuando internet era un sitio serio, y eresmas no había empezado a regalar cd’s de conexión con las cajas de cereales. Recuerdo que la primera vez que nos vimos, íbamos tan enfrascados hablando, que nos pasamos varias paradas de metro. Luego vinieron las borracheras, el acompañarlo a clases en la universidad mientras yo hacía campana en el instituto, los “mañana se lo digo”, los campeonatos de Worms, el virus Doraemon, salir de gualtrapas en plan mojabragas, el cuello de Ali, las peregrinaciones de rodillas a portales, el quemarme (literalmente) la xbox, bailar country, el “ponte chaqué en mi boda, cabrón, que serás el padrino”, las partidas de trivial con la enciclopedia en la mesa, las cenas a base de pizza descongelada y cocacola caliente, subirnos en la cesta de MyLittlePony en la noria del toys’r’us… una relación intensa hemos tenido 🙂

Que un amigo deje su trabajo seguro, su ciudad y se una a la aventura confiando en lo que le cuentas, es un motivo de orgullo. Mucho más que otras cosas que pueda haber conseguido.  Muchísimo más. Faltan negritas para remarcar todo el orgullo que siento.

Así que no nos pierdan de vista. Desde que se creó la revista Orsai, ninguna pareja bien avenida pudo intentar llegar tan lejos partiendo de tan poco.

Gracias, amic.

[UPDATE]: Otro amigo me hacía una reflexión al respecto: ¿cuánta gente conoces que pueda ser merecedora de un post así? Ojalá lo seamos todos. Food for thought.

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