Andaba yo reunido con el CEO de una empresa que hace algo parecido a nosotros. No digo que son competencia, porque han levantado 30M$ en C, tienen de clientes a casi todo el Fortune 500 y se están preparando para salir a bolsa (malos momentos para ello).

Allí andábamos en un café, hablando de provision de servicios, algoritmos de agentes para ia para gestionar la oferta y demanda de recursos… ya sabéis, 2 CEO’s frikis hablando  ;-)

En esas se nos ha acercado el responsable de innovación de una telco europea. Más que “se nos”, “se le” ha acercado con ganas de probar las soluciones que este CEO ha mostrado en una presentación. El “telco” tenía ganas de reunirse pronto, y el CEO le ha dicho que le coge la tarjeta, se la pasa a su equipo y ya le llamarán.

La vía de entrada estaba clara: “Mira amable señor de la telco, este CEO y yo tenemos empresas que ofrecen cosas similares. La principal diferencia, es que lo nuestro es open source, por lo que puedes empezar a probarlo libremente sin gastarte un duro. Además, yo estoy aquí 2 semanas más, y como CEO estaré gustoso de enseñar personalmente nuestras soluciones a un cliente tan distinguido como vosotros.”

En definitiva: yo he conseguido una reunión, y el otro CEO, nada ;-)

Para que luego venga Jesús a decir que no sabemos vender… La estrategia es clara: pegarnos a los importantes, sniffear la conversación y entrar a cuchillo. Hasta que nos partan la cara por ser tan agresivos :-)