Siempre he creído que un curriculum debe ser sucesión de historias de las que sentirse orgulloso. “Mientras estuve ahí hice esto, y fue la leche. O mejor incluso”. No sé por qué, dado que leí a Weber demasiado tarde. Suelo decir que no hago mas que recopilar historias con las que entretener a mis nietos, pero en el fondo soy consciente de que algún día, con el tiempo corriendo en contra, tocará echar la vista atrás y hacer balance. Ese día, supongo, me sentiré mejor si consigo tener las alforjas cargadas de historias interesantes que si las tengo de records al buscaminas.

Por otro lado, entiendo que la capacidad productiva conlleva una gran responsabilidad. Al estilo Peter Parker. Uno es libre cuando puede decidir con quien se toma un café o a quien le escupe en la cara. Pero también cuando decide quien quiere que se beneficie del fruto de su esfuerzo. Por ejemplo, llevo tiempo negándome a visitar a una empresa en la que los dueños son unos hijosdelagranputa. Es posible que nos compren un proyecto, pero me niego a enriquecer a según quien con nuestro trabajo… Empiezo a entender por qué se cree que esto de la ética es cosa de ricos 😀

Pensaba hoy sobre todo esto, cuando Marta (al fín) ha decidido dejar su empleo. Burocracia pura. Es un paso arriesgado (especialmente con la tormenta económica que se avecina). Pero la vida hay que vivirla. Y no conozco a nadie que siendo honesto y trabajador haya acabado mal. Alguna forma de salir adelante encontraremos.

Por cierto; si alguien la quiere contratar, puede empezar a negociar conmigo 🙂

4 Comments

  1. …Y no conozco a nadie que siendo honesto y trabajador haya acabado mal. Alguna forma de salir adelante encontraremos…

    Lo secundo totalmente.

  2. […] frase es de DIEGO MARINO parece ser, es muy obvia pero […]

  3. Entre el post de Raúl Hernández http://tinyurl.com/6ymnqg y esta Frase de Diego Marino, creo que me voy a emocionar. Gran valor el de Marta.

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