La rebelión de Atlas” es la mejor novela jamás escrita. Nunca he admitido discusión al respecto, y, es más, soy capaz de batirme en duelo con cualquiera que ose negarlo. Buscad padrinos ;-)

Sin spoilear mucho (para que os podáis acercar “virginalmente” aquellos que todavía no lo habéis leído), el libro cuenta cómo multitud de empresarios abandonan sus fábricas y desaparecen a medida que aumenta la intervención estatal.

Últimamente, me resulta sencillo paralelizar pasajes del libro con la situación actual. Intentar resolver una crisis con medidas colectivistas, equivale a intentar apagar fuegos con gasolina. Un desastre que, tras muchos intentos pasados, nunca ha funcionado. Neverdenever. Jamais. (Ya veréis como aparece un inculto hablando del supuesto efecto multiplicador del gasto público by Keynes).

Pienso también en el libro cuando busco información sobre diferentes países. No es que sea una búsqueda habitual, pero a veces me gusta demostrarme que me están tomando el pelo. Masoquista que es uno. Y te encuentras perlas: tradición democrática, respeto a la propiedad privada, separación de poderes… Vamos, lo que diferencia a un país de una porción de tierra. Perlas que brillan especialmente si revisas su fiscalidad y ves que hay exenciones completas durante años para empresas de nueva creación, impuesto de sociedades al 10%, bajísimos aranceles aduaneros… El colmo es cuando ni se plantean a corto plazo formar parte de la OMPI. Algo orgásmico.

Más pronto que tarde tocará hacer el petate y salir a buscarse las habichuelas fuera. Empieza uno a estar mentalizado. No tengo claro ni cuándo ni dónde, pero el día llegará. Y algo me dice que me encontraré con conocidos al llegar. Ese día, en el rato que va de la facturación al embarque, los que me acompañen me verán sacar el móvil, pausadamente marcar el teléfono de Moncloa, y pedir que dejen un mensaje al Presidente (sea quien sea en ese momento): “Por favor, dígale que a partir de este momento, puede ir colaborando a financiar el pesebre su puta madre”.

Who is John Galt?