
Aunque no haya puesto directamente a la venta
mi otra empresa, estoy receptivo a ofertas. Entre ellas, la de alguien que me ha propuesto comprar una parte de la sociedad y cambiar sensiblemente el modelo de negocio. Lo curioso es que mi primera pregunta tras escucharla fue: ¿cómo vas a avalar si no se cumplen los resultados? Parece mentira que se me haya olvidado lo que pueden representar las ganas de emprender. Si no recibo una oferta de compra en breve, muy probablemente me la juegue. Crucemos los dedos ;-)