Con esa cara que se le queda a uno al ver hoy a los miembros de un organismo público disfrutar de una opípara comida y regalitos (imagino que con ocasión de “fin de curso”). Organismo que se nutre de mis canas, ojeras y desvelos nocturnos a partir del 20 de cada mes. Y de los tuyos. Organismo que no hace mucho tiró 600.000 euros a la basura, directamente, porque ellos lo valen. Porque son así de guays. Porque no respetan a nada ni a nadie. Porque no tienen ni puta idea de TI, pero a nadie le importa. Y porque conocen a gente bien colocada que firma presupuestos (tresporciento de por medio). 600.000 euros. A la basura.

Muchas veces he esperado esta crisis con ilusión. Si algo bueno tienen esta circunstancias, es que barren el mercado de mediocres. Pero me da que en este país nos vamos a saltar también este axioma. Que vamos a seguir manteniendo a infinidad de cargos públicos que no producen, sino que además malgastan. Que los principales afectados serán aquellos autónomos y pequeños empresarios que no han tenido (o no han querido tener) ninguna relación con la Administración… En este puto país, la factura siempre la pagan los honrados.

Allí quedaban comiendo, los hijosdelagranputa.

Por cierto ¿qué podrías hacer con tu proyecto si recibieses 600.000 euros a fondo perdido?