A largo plazo, compensa
Reflexiones March 30th, 2008Estaba perfilando un post, cuando me ha llegado un mail interesante. El post se iba a titular “Parálisis por análisis” y reflejaba la bronca (cariñosa, pero bronca) que me echó hace unos días Jesús al meterse de lleno en la empresa y ver que la toma de decisiones no es tan rápida cómo el consideraba que debiera ser. El ejemplo más cercano eran las discusiones por mail a la hora de escoger un logo: todo el equipo decidía cada propuesta, lo que alargó el plazo de una semana a tres. Y que con las prisas que llevamos para sacar la nueva web, no debemos perder el tiempo con minucias. Y no le falta razón: si todos nos dedicamos a discutir sobre todo, las decisiones tardan en llegar.
Pero del mismo modo, esas decisiones, aunque lentas, son más robustas: todo el equipo entiende de dónde han surgido, ha valorado pros y contras y, además, ha podido participar en la decisión.
Cierto es que, a corto plazo, hay que pedalear rápido. Y posiblemente la mejor ejecución se da si yo (al ser el vision-man) cruzo las piernas por encima de la mesa, pongo cara de concentrado y empiezo a escupir órdenes cual déspota del siglo XVIII. El problema es que siendo liberal (y educado en cole de monjas :P) se me daría fatal. Y en estas estaba, cuando me llega un mail de Pitu (de excedencia por unos meses en París para acabar un máster), con una recomendación en LinkedIn.
Para ponernos en situación, Pitu se acercó por el antiguo zulo en nuestra peor época. Acabábamos de echar a un socio, y otro estaba en el punto de mira. Además, la caja no estaba para alegrías: unas semanas antes pasé el momento más vergonzoso de mi vida al tener que decirle a un buen trabajador: “búscate otra cosa, porque no puedo garantizarte que sigas cobrando el mes que viene”. Y Pitu llegó de casualidad, le gustó la idea, y acordamos el salario más misérrimo que jamás se haya visto. Tan mal estaba el tema, que al principio cobraba tarde y poco despues ni siquiera cobró durante 4 meses. A pesar de que tranquilamente podía sextuplicar (y no exagero) su sueldo en otra empresa, no sólo aguantó, sino que además ha sido el artífice tecnológico de las impresionantes características de nuestra plataforma. ¿El secreto? Probablemente trabajar en una empresa en la que se le informaba de lo bueno y lo malo, a la vez que se le permitía opinar al respecto.
Así que tras un par de días en el lado oscuro pensando en darle la razón a Jesús (”igual SEMCO no es un caso paradigmático”, “igual estos sistemas planos de decisión sólo tienen cabida en empresas donde sea sencillo medir el output”…), se me ha curado el bajón de golpe. Toda nuestra “cultura interna” puede resumirse en una sola palabra: transparencia. Por ello, forma parte de nuestro ADN decidir en equipo (que no quiere necesariamente decir democráticamente), y así vamos a seguir. Lentos, puede, pero comprometidos a largo plazo, segurísimo.
PD: Julen, como puedes ver, sigo por “el barrio” (aunque ande escaso de tiempo). ¡Felicidades!


March 30th, 2008 at 8:40 pm
Semco no es un caso paradigmatico…. porque crea un paradigma nuevo.
Completamente de acuerdo contigo.
La gracia es como pedalear mas rapido al tiempo que todo el mundo esta involucrado!. Adelante, en esta forma de funcionar estoy del todo de tu lado.
March 30th, 2008 at 9:12 pm
Creo que la decisión sobre el logo se alargó por la cantidad de bocetos, no por someterlos a consulta.
Así mismo, darle vueltas a las cosas (i.e. haber propuesto 50 logos) hace que el resultado final mejore (el logo 51º es mucho mejor que el 1º).
Una consulta no conlleva más que un correo y un “teneis 10 minutos para dar vuestra opinión” o, mejor aun, una charla de 5 minutos en directo.
Así pues no creo que la dilatación temporal sea culpa del paradigma Semco. En mi opinión, lo que se lleva el tiempo es la mejora, no la consulta.
Para hacer algo es suficiente con un déspota mandando y un mono trabajando. Para hacer algo bien hace falta un equipo.
March 30th, 2008 at 11:02 pm
¿Y porque decidir entre transparencia y rápidas ejecuciónes? Si lo que mola más es ser transparentemente ejecutores ;). Porque da mas impresión de empresa rodada.
Que me entere yo que ecupes ;)
March 31st, 2008 at 9:28 am
La transparencia y la agilidad no están peleadas. Se puede ser transparente y rápido.
March 31st, 2008 at 1:20 pm
He visto varios modos de gestión:
1) Soy el dueño y estás aquí para servirme. Modelo asqueroso que no pude soportar, lógicamente. Pero funciona, mi jefe se hizo más millonario endiñando la empresa a unos alemanes.
2) El ‘american way’: Me da igual como lo hagas, pero hazlo. Lo importante es el objetivo. Funciona, pero siempre bordeando la tolerancia de las personas. Peligroso.
3) El modo ‘ONG’. Pide las cosas como si no fueras a pagar por ellas. Es decir, trata a tu equipo como tratarías a gente que trabaja sin nada a cambio. Pidiendo las cosas, no exigiendo.
Creo que funcionan los tres modos, pero creo que es mejor trabajar en un sitio con buen ambiente, y a largo plazo, compensa.
March 31st, 2008 at 4:55 pm
#Diego Parrilla
Podríamos generalizar introduciendo esos modos en modelos de organizaciones
1) Burocracia maquinal
2) Burocracia profesional
3) Adhocracia
Así que para el tipo de organización que somos, el modelo no chirría. He dirigido una organización de cada tipo, y sin duda con este modelo se consigue la mayour satisfaccion (tanto de empleados como de directores).
De todos modos, sobre cómo forzar el compromiso, hace poco me enteré de que hay una empresa tecnológica mediana (facuración de 10M€ el año pasado), que prohibía mediante proxy que sus trabajadores accediesen a infojobs :-D Casi mejor evitar que se planteen irse.
April 2nd, 2008 at 12:29 pm
Gerard Fairtlough en “The three ways of getting things done” habla de:
- Hierarchy: lo de siempre
- Adhocracy: organizaciones planas
- Responsible Autonomy: más allá de lo “Plano” y “participativo”, la coordinación sin, casi, comunicación
April 2nd, 2008 at 7:27 pm
Gracias, Diego.
Meredith Belbin describió 7 roles diferentes, unos más enfocados hacia lo social, otros hacia la acción y otros hacia la reflexión. Muchas veces no son tanto las organizaciones o los métodos cuanto las personas. Lo peor que le puede pasar a un “evaluador” es juntarse en un equipo con otro “evaluador”. Entonces sí que sí. Ya puedes montar un Ferrari, que en vez de pisar el acelerador, se pondrán a mirar cómo es su diseño comparado con cualquier otro coche. Y así se nos va pasando el tiempo.
Últimamente cada vez me reencuentro más con aquellas cosas de la psicología que estudié hace más de 20 años. Hay que joderse que ahora le vea uno el lado útil.
Saludos.