Hace unas semanas colgué un video para ejemplificar usos futuros de ubicuidad. Igual me pasé de frenada con una visión tan futurista. Hoy bajaremos al fascinante mundo de aplicaciones más realistas  (o cercanas en el tiempo) para ocio :-P

Salió hace unos días publicada en medio mundo la noticia de que hay una planta en twitter con más “followers” que muchos de nosotros. Pothos (la planta en cuestión) informa mediante twitter de su estado en la maceta, avisando de que necesita agua, y agradeciendo con un mensaje cuando la riegan. Probablemente es una chorrada, pero también es un ejemplo sencillo de sensores que interactúan con un servicio web. El ejemplo de Pothos podría seguir aumentando en complejidad: qué tal conectarlo con un servicio web de información meteorológica que te recomiende regar o no en base al clima? O saber cuál es el momento propicio para regar conectándolo con las estadísticas de otras plantas. Al final tendremos una nube (”cloud”) con sensores, dispositivos y servicios web interactuando entre sí :-)

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Sigamos con ejemplos: las redes sociales verticales van a crecer mucho. Pero a medio plazo, no creo que el camino sea únicamente compartir experiencias similares a través de insertar texto mediante una interfaz web, sino actualizar en tiempo real contenidos proporcionados por los usuarios. ¿Qué tal compartir la telemetría del coche en una red social? Y poder compararla con otros usuarios al cambiar aceite o ruedas. O compartir consejos para maximizar el rendimiento de las plantas en base a los resultados de otros. Y de igual modo con acuarios.

En resúmen: estamos haciendo algo muy parecido a lo que presenta Microsoft, pero con una visión más amplia y en una plataforma abierta. ¿Cómo lo veis?