Con un business plan bajo el brazo
Reflexiones, abiquo July 31st, 2007Mi postura sobre la enorme chorrada que representa tener un business plan sigue vigente. No niego que es interesante poner por escrito cuatro cosas que sirvan de referencia a los “despistados”, o marcar una serie de hitos a tener en cuenta para vigilar que uno no se duerme en los laureles. Pero sentarse delante del Word a redactar un bisnisplan con su portada, índice, planes de todo tipo y hojas de Excel kilométricas, y además hacerlo con ilusión, debiera ser motivo suficiente para que denieguen la licencia de apertura.
Estas últimas semanas Xavier y yo hemos estado encerrados haciendo uno. Xavier especialmente. A mí la procrastinación y las naúseas me han hecho dejarlo para el final :P Pero está acabado y parece majo.
90 hojas llenas de ilusión que nadie volverá a leer, pero que son indispensables para optar a todo tipo de subvenciones. Horas y horas de sentarse a redactar obviedades, de rehacer gráficos ilustrativos, de excels con formulas místicas que desgranan nuestras previsiones financieras a 5 años… Lo que traducido al mundo real son horas sin adelantar proyectos, sin hacer networking y sin ir a visitar a potenciales clientes.
Supongo que alguien con ilusión puede venir y decir: “Si a esas 90 hojas le quitas toda la paja, te queda un bisnesplan muy majo con el que buscar inversión”. Y un carajo. Al menos para nosotros.
Generalizando, podríamos decir que en este mundo hay 2 tipos de inversores (antes de tener una ronda decente): los que tienen un máster en finanzas y tocan el dinero de otros, y los que han tenido éxito y apuestan su patrimonio. Lamentablemente, a la mayor parte de los segundos sólo se accede comprando billetes de avión y durmiendo en B&B.
Es posible que a los primeros les encante un bisnesplan así. Gestión de la incertidumbre se llama el secreto. No tienen ni pajotera idea de cómo crear una empresa desde la nada, y todo lo que sean hojas de cálculo y estudios de mercado firmados por todo tipo de consultoras podría salvarles el culo ante sus jefes. Más vale mal negocio documentado que incierto sin documentar. Al fin y al cabo, el dinero público no es de nadie y hay que demostrar movimiento.
A los segundos, el bisnesplan no les interesa lo más mínimo. Saben que no es más que una carta de buenas intenciones. Sus inquietudes son otras: ¿esta tecnología puede ser útil?, ¿los fundadores se han jugado su patrimonio?, ¿han conseguido algún cliente por sí solos?, ¿ya han superado la fase de guerra civil?… Lo que esperan es complementar tu startup con su experiencia.
Y esa es la clave: la experiencia. Y lo que va a unido a ella (especialmente contactos). Algo que probablemente no te dará quien ha preferido asegurar su futuro quedándose en la retaguardia de la calculadora. Que por mucho dinero que te puedan dar, nada suple la experiencia de esquivar al director del banco, vender motos multicolor, firmar avales patrimoniales con los ojos cerrados y no dormir en los días previos a una entrega.
Resumiendo: business plan finalizado. Y a los “inversores” del primer tipo, que les vayan dando.


July 31st, 2007 at 10:49 am
Has puesto en palabras lo que siempre he pensado de los “bisnesplans” (te tomo prestado el palabro)
July 31st, 2007 at 10:57 am
Reconforta ver que uno no está solo :)
August 2nd, 2007 at 10:52 am
anda que no me he reido. el excel hace maravillas y el papel lo aguanta todo.
August 9th, 2007 at 7:02 pm
Hola, muy bonito el diseño de tu blog y las entradas muy curiosas e interesantes, un Saludo
http://www.camjim.blogspot.com
November 14th, 2007 at 1:18 pm
Tú lo has dicho amigo, a mi es que el word ya me da grima así que prefiero seguir siendo pobre pero hacer lo que me gusta a hacer un bisnis plan de esos :)