externalidades

A person starts dying when they stop dreaming

El precio va a ser directamente proporcional a nuestro aburrimiento…

… Y por lo que me cuentas, no esperes volver a vernos por menos de 1 millón de euros.

Cierto dia tuve a bien vacilar al director de marketing de una multinacional tecnológica con la frase de arriba. Nadie del equipo con el que trabajaba se lo tomó a mal. Nadie dijo que acababa de desperdiciar una oportunidad para todos y tirar por la borda un contrato. Tenía un equipo cojonudo. Y los voy a echar de menos.

Albert y yo estamos pasando unos días en Bruselas con la sana intención de abandonar en condiciones nuestro antiguo trabajo.

Durante el último año y medio yo he sido "Generador de entusiasmo" y él "Negotiation Killer" en la consultora de marketing e-joventut, junior empresa de ESADE. Si bien ya hacía meses que teníamos abandonadas delegadas la mayor parte de nuestras funciones, había que darle un toque formal a todo. Por ello, y para poder hacer un passover-brainstorming en condiciones, (¿no es una contradicción hacer brainstormings en el mismo lugar en el que se suelen hacer las reuniones formales?), hemos sentado a la nueva generación en un avión y nos la hemos llevado a ver mundo.

En este año y medio los ingresos han crecido varias magnitudes, ha aumentado considerablemente el número de proyectos, la relevancia de los mismos y el número de trabajadores. Justo es reconocer que nada de esto hubiera sido posible sin la ayuda de Marta. Debe ser verdad eso de que detrás de todo pequeño emprendedor hay una gran mujer velando por que no se estampe.

Creo que los principales factores que han contribuido al éxito son:

  • Seleccionar clientes interesantes: clientes tontos, tonto tú. Sólo aceptar proyectos que realizariamos gratis por el placer de participar en la experiencia.
  • Multiplicar los precios: se acabaron las épocas de regateo. El precio es alto porque los resultados van rebosar calidad y pasión.
  • Matar el papeleo: muera la burocracia. Mueran las intranets. Mueran los procesos. Mueran los informes aburridos.
  • Descubrir el placer de trabajar: si a alguien no le apetece hacer algo, mejor que no lo haga. En la agencia tributaria no opinaban lo mismo y nos freían a multas por no ir a pagar impuestos. Nos daba igual. Es más, las multas ocupan un lugar de honor en el corcho del despacho.
  • Destruir la jerarquía: ni presidentes ni consejo ni directores ni gaitas. Las decisiones las toman los trabajadores que trabajan.
  • Sinceridad: estaba completamente prohibido mentir a los clientes. Nunca. Jamás.

Estos puntos, y otros más radicales, forman ya parte de nuestra estrategia en think in grid. Seguro que mejoramos los resultados anteriores. Y seguro que disfrutaremos todavía más… Pero echaré de menos el placer de volar sin responsabilidades.

Ciertamente, era un equipo cojonudo.

 

Comments: 6

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He de suponer que has leido Funky Business…Y si no, ya tardas.

Envidio vuestro entusiasmo. Alguna vez yo también me he sentido así, y me iría mañana mismo por la mitad de mi sueldo a un sitio donde pudiera recuperar esa sensación…

Enhorabuena…CABRONES… ;-)

 

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Los señores Nordstrom y Ridderstrale son lectura obligada en esta empresa :D

Ahora no se puede ser tan salvaje, aunque se intenta. Los costes fijos existen :/

 

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[...] En nuestra visita de la semana pasada a Bruselas, Albert y yo fuimos de peregrinación a la sede de Kafka. [...]

 

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[...] tiempo, en e-joventut tuvimos que seleccionar gente para ampliar el equipo. Tras charlas, entrevistas, y reuniones [...]

 

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[...] Años más tarde, se matricularía en una escuela de negocios. Allí se unió a la junior-empresa, en la que un barbudo adicto a los golpes de estado internos que ahorraba para montar una empresa de computación distribuida, intentaba convencer al mundo de que la consultoría debía ser un servicio artesanal y que la principal ocupación de un jefe era generar entusiasmo. Le debieron gustar las ideas, porque entre ambos formaron un tándem (ella trabajaba y él se llevaba el mérito) que en un año llevó a esa junior-empresa de la cuasi-mendicidad a beneficios de muchos ceros. [...]

 

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[...] No sé por qué, dado que leí a Weber demasiado tarde. Suelo decir que no hago mas que recopilar historias con las que entretener a mis nietos, pero en el fondo soy consciente de que algún día, con el [...]

 

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