Del mismo material del que están hechos los sueños
Paul Kedrosky postea sobre el barco que se ha construido Tom Perkins (co-fundador de la VC Kleiner Perkins Caufield & Byers), bautizado con el nombre "The Maltese Falcon". El gadget tiene 80 metros de eslora y casi 60 de altura, suponiendo una inversión de casi 100 M$. Cómo Tom es un tipo listo, buena parte del barco la ha contratado a empresas tecnológicas en las que ha invertido.

Al verlo he recordado unas reflexiones de Ramón en las que se planteaba que ocurriría si en vez de comprar tanto 4×4 de gama alta, se invirtiese en startups. Obviamente, el velero está muchas magnitudes por encima.
El señor Perkins es bien libre de gastar el fruto de su trabajo como mejor le parezca. Pero soberano despilfarro me llama la atención por varios motivos:
- Jamás he confiado, y dudo mucho que algún día lo haga, en directivos que extraen beneficios de las empresas. Dividendos incluidos. Ellos hablarán de premiar el esfuerzo, de recompensar la confianza del inversor, de hacer atractivas las acciones. Pero el mensaje que a mí me llega es muy diferente: somos tan incompetentes que no tenemos ni idea de qué deberíamos hacer para seguir creciendo, así que en vez de reinvertir, repartimos.
- ¿Creen en KPCB que tras esta compra podrán seguir captando fondos? Igual la imágen que reciben los inversores es otra muy diferentes a la mía: consiguen tanto dinero que lo pueden dilapidar así.
- ¿Creen en KPCB que la nueva burbuja tecnológica ya ha explotado? Igual por ello no reinvierten.
En todo caso me alegro sinceramente por él. El barco es una monada :) Pero especialmente me alegro porque puede vivir sin la presión económica de sacar adelante una startup. Últimamente mi unidad de medida mental es "sueldo de programador x hora". Todo gasto automáticamente lo traduzco en "con este dinero podría pagar X horas a otro programador e iríamos más adelantados". Empieza a ser obsesivo, aunque espero que mucho más que los programadores indios interesados en grid computing.
Qué sería de una startup sin las tensiones financieras de la primera fase :)



Interesante!,
de momento solo os puedo recomendar la segunda parte del libro de ‘Informe Sanuy, Defensa del petit comerç i crítica de “la Caixa” ‘, que habla precisamente de la Caixa y otras empresas. Creo que es interesante ahora que estáis creando los fundamentos de una empresa para no acabar como los de Enron, la misma Caixa o otros ejemplos que se expone, donde los directivos se forran de dinero (de forma legal o no) y blindan su futuro con contratos y jubilaciones astronómicos. Por no decir que tantean con la política para obtener aún más beneficios personales, en este caso en contra de los intereses de los ciudadanos.
Bueno, no todas las grandes empresas son así, el mismo libro hace referencia por encima a algún caso, como IBM que desde hace tiempo tiene una política interna que dificulta que la dirección obtenga una posición dominante y pueda actúar en beneficio de los objetivos personales de estos y no de la empresa.
Ahora bien, me pregunto que es lo que os motiva a vosotros el crear una start-up si no es el de poderse comprar un buen carro de aquí unos años.
A la vez, os animo a crear unos buenos estatutos o normas de buenas conductas (si no los tenéis ya), ahora que no estáis tentados del dinero y del poder para que nadie pueda hacerse un yate como el de Tom Perkins a costa de los beneficios de la empresa y como dices tu, se pueda reenvertir los beneficios en nuevos proyectos. También se puede reenvertir como dice Ian Davis en dar a la sociedad los bienes tal como los quiere recibir, por ejemplo con ayudas sociales. Esto sí que me suena a una empresa del siglo XXI.
Comentario interesante Lluis :)
Vamos por partes,
- De mi experiencia en consultoria lo más valioso que aprendí es que en las empresas “maduras” el factor más importante que guía las decisiones es la aversión personal al riesgo. Puede más el minimizar el riesgo que el maximizar las pérdidas. Si empiezas a plantearte esta hipótesis cada vez que veas una decisión, todo queda mucho más claro.
- IBM… Leeré el informe. Pero tengo claro que uno de los factores que más ayuda a llegar al éxito es alentar la crítica interna. Permitiendo eso las posibilidades de acertar se incrementan mucho.
- ¿Qué me motiva a crear una empresa? Me encanta complicarme la vida :) Y este proyecto me apasiona. Lo del “buen carro”, si llega bien, y si no también. Pero que me quiten lo bailao.
- Sobre los beneficios sigo pensando lo mismo. Se han de tomar el día en que uno vende y se separa. Hasta entonces, (reinvertir * crecer)^2
Parece un post más que un comentario :P
Insisto,
la idea que ningún directivo pueda extraer dinero de la empresa es muy bonita pero si no se pone por escrito y no se le concede un carácter legal vuestra empresa puede llegar a convertirse en una madriguera de gente a la que no confías.
En cuanto al resto de puntos me parecen ok, a excepción del último, ya que no veo diferencia entre tomar los beneficios cuando uno vende y se separa que cuando uno está dentro. Es la misma acción pero en un contexto del tiempo diferente.
Cómo me gustan los juguetitos de la gente de Google. Éste no lo conocía.
http://www.google.com/trends?q=upc%2C+upf&ctab=0&geo=all&date=all
Sobre el debate, imagino que es una cuestión de ética. Se trata de entender la empresa como un generador de beneficio, y no de beneficios. Trabajar pensando en los demás, no sólo en uno mismo.
[Que comprenda ese punto de vista no significa que me convenza plenamente... ;) ]